lunes, 16 de marzo de 2015

Gota



¿Qué es la gota?
El ácido úrico es un producto de deshecho procedente de la descomposición de unas sustancias llamadas purinas, que se encuentra normalmente en pequeñas cantidades en la orina. Si se presenta un exceso de ácido úrico en el organismo, este puede acumularse en distintas partes del cuerpo como las articulaciones, los riñones, o los tejidos blandos. Si se acumula en las articulaciones, concretamente en el líquido sinovial, se produce la formación de cristales de ácido úrico, que son los responsables de la inflamación y la hinchazón. Es importante aclarar que un individuo con hiperuricemia(niveles elevados de ácido úrico en sangre) no tiene por qué desarrollar necesariamente la enfermedad de la gota.
Los puntos que se ven afectados con mayor frecuencia por este tipo de artritis son las zonas inferiores del cuerpo, tobillos, pies (sobre todo los dedos gordos) y rodillas, pero también ataca a manos y muñecas.

Causas de la gota

El hecho de que el organismo presente un aumento de ácido úrico puede deberse a dos circunstancias; o bien el propio cuerpo genera un exceso del compuesto, o bien no tiene capacidad para eliminarlo correctamente, es decir, existe algún fallo a nivel renal.
La gota es una enfermedad que históricamente se ha relacionado con las clases adineradas, altos mandatarios y reyes; esto se debe a que determinados alimentos, que normalmente solo se encontraban a disposición de unos pocos (que con frecuencia solían abusar de su consumo), aumentan el riesgo de padecer la enfermedad. Esto no quiere decir que todos aquellos que consuman estos productos padecerán gota en un futuro, ni siquiera la presencia de niveles elevados de ácido úrico en sangre resulta determinante para padecerla.
Existe un factor hereditario, de modo que los individuos con predisposición genética deben cuidarse especialmente a la hora de cometer excesos con alimentos como marisco, carnes rojas, carne de cerdo, determinados pescados, etcétera. Todos estos alimentos tienen la característica común de ser ricos en purinas; estas, al ser metabolizadas por el organismo, dan lugar al ácido úrico. También el abuso del alcohol y el consumo de algunos medicamentos, como ciertos diuréticos, suponen un elevado riesgo para estas personas.
Es relativamente frecuente que personas que padecen ciertas enfermedades crónicasdesarrollen también gota. Algunas de las patologías más comúnmente relacionadas con esta dolencia son la obesidad, la diabetes, la hiperlipemia (aumento de grasa en la sangre), los trastornos renales, la leucemia y ciertos tipos de anemia. Los hombres, por lo general, son más susceptibles a padecer la enfermedad; en el caso de las mujeres, la gota tiende a aparecer sobre todo tras la menopausia.


Síntomas de la gota

Podríamos diferenciar tres fases en la aparición de la gota:
La primera, completamente asintomática, correspondería alaumento de ácido úrico en sangre.
A continuación se produce la formación de cristales en las articulaciones, que dará lugar al síntoma más característico de la gota, conocido como ataque agudo de gota. Como su nombre indica, este ataque tiende a presentarse de forma repentina, afectando a una o varias articulaciones. El enfermo sufre un dolor muy intenso, que normalmente comienza durante la noche, y que cede al cabo de los días o las semanas. Externamente, la piel aparece caliente y enrojecida y es extremadamente sensible al tacto (puede llegar a resultar molesto el roce de la sabana o cualquier otro contacto físico). Como síntoma secundario, en ocasiones puede aparecer fiebre.
La tercera fase sería la cronificación de la enfermedad, denominada artritis gotosa. Esto ocurre cuando se da la repetición de los ataques, lo cual puede suceder mucho tiempo después del primero de estos. La reaparición de los síntomas de la gota suele ser más prolongada en el tiempo, y normalmente afecta a un mayor número de articulaciones que el ataque agudo. Una vez superado el ataque, los síntomas desaparecen por completo, al menos al inicio de la enfermedad, ya que a medida que esta se cronifica y los ataques comienzan a repetirse, el tiempo que transcurre entre un episodio y el siguiente va disminuyendo y quedan molestias en la zona afectada.

Síntomas recurrentes de la gota y complicaciones

El hecho de que una persona haya sufrido un ataque de gota no quiere decir que necesariamente vaya a sufrir más. Sí es cierto que existe una tasa bastante alta de recurrencias; aproximadamente el 50% de las personas que han sufrido una primera reacción sufrirán otras en el futuro. Las consecuencias de una artritis gotosa crónica pueden ser: la deformación de las articulaciones, la pérdida de movilidad en las mismas y la presencia prácticamente continua de dolor.
En los casos en los que la gota se haya prolongado durante muchos años es común la aparición de tofos; estos son protuberancias que se forman alrededor de la articulación como resultado de la acumulación progresiva de unos cristales sobre otros. Estas formaciones son indoloras, pero pueden llegar a ulcerarse o fistulizar (formarse una fístula) dejando salir una sustancia blanquecina (cristales de urato). Los tofos se localizan por lo general en codos, articulaciones de las manos, tendón de Aquiles y en el pabellón articular.
Además del cuadro clínico típico, existen numerosas complicaciones asociadas a la gota. Es muy común que los pacientes gotosos presenten signos de disfunción renal, alteraciones vasculares de riñón y cólicos renales, estos últimos debidos a la eliminación de los cristales de ácido úrico en forma de piedras. También están estrechamente relacionados con este tipo de artritis los trastornos cardiovasculares y la hipertensión.

Diagnóstico de gota

El paciente que acude a la consulta normalmente lo hará porque ya ha sufrido un ataque de gota. La descripción de los síntomas y el historial clínico y familiar del individuo encaminarán rápidamente al médico hacia el diagnóstico de gota correcto. Deberá tenerse en cuenta el punto donde ha surgido el ataque (recordemos que lo más común es que se produzca en el dedo gordo del pie), si se ha producido o no más de uno, y si se han visto afectadas una o más articulaciones.
Además de los signos que el facultativo observará a simple vista, deberán realizarse una serie de pruebas destinadas a confirmar el diagnóstico:
  • Análisis de líquido sinovial: para realizar esta prueba es necesario extraer el líquido de la articulación. Una vez extraído se comprobará de forma rutinaria su color y claridad; un líquido normal debe ser prácticamente transparente y nada turbio. A continuación se observará bajo el microscopio; en caso de que la muestra pertenezca a un paciente con gota, podrán apreciarse los cristales de ácido úrico.
  • Niveles de ácido úrico en sangre: este es uno de los análisis que junto a otros ayudarán a determinar el origen de la dolencia. Debemos recordar que la presencia de hiperuricemia no es por sí sola indicativa de la enfermedad.
  • Niveles de ácido úrico en orina.
  • Radiografía de la articulación: la lesión producida por la enfermedad, en algunos casos puede ser detectada con una radiografía (no siempre). Lo que principalmente podrá observarse mediante esta técnica es la aparición de tofos.
  • Biopsia sinovial: consiste en la toma de una muestra de tejido de la articulación, concretamente de la membrana que la recubre, la membrana sinovial.
  • Respuesta a la administración de colchicina: la colchicina es un compuesto antiinflamatorio. La respuesta positiva del paciente frente a esta sustancia es considerada como prueba diagnóstica.
                                                                                        

sábado, 7 de marzo de 2015

Arteriosclerosis

La arteriosclerosis es la enfermedad de las arterias que consiste en que éstas pierden su elasticidad y se vuelven más gruesas y rígidas. Los factores de riesgo cardiovascular influyen enormemente en la aparición de este trastorno, que es muy frecuente en la población adulta.
Al verse lesionada la pared de un vaso sanguíneo, se ponen en marcha una serie de acontecimientos que conducen a la acumulación de unas células sanguíneas encargadas de taponar la lesión, conocidas como plaquetas. La agrupación de las plaquetas, a su vez, favorece el depósito de grasa (colesterol) en las paredes de los vasos. De esta manera, se forman las llamadasplacas de ateroma que provocan que las arterias se estrechen progresivamente.
La consecuencia de todo esto es que la circulación sanguínea quede reducida de forma importante y, por lo tanto, exista un déficit en el aporte sanguíneo a los órganos y tejidos del cuerpo humano, que no reciben los nutrientes necesarios. Este hecho aumenta el riesgo de ataque cardiaco, de problemas vasculares y de ictus cerebral.
En muchas ocasiones se usan indistintamente los términos aterosclerosis y arteriosclerosis para hablar de lo mismo. Si bien la distinción entre las dos formas de nominación no está muy clara, conviene saber que como arteriosclerosis se conoce al engrosamiento y endurecimiento de la pared arterial, mientras que la aterosclerosis se refiere a la acumulación de depósitos grasos en el interior de los vasos sanguíneos.

Síntomas de la arteriosclerosis

En general, los efectos clínicos o síntomas de la arteriosclerosis aparecen en primer lugar a nivel de las piernas o los pies. Cuando las arterias principales se estrechan disminuye el riego sanguíneo en estas zonas, y esto suele manifestarse de una forma muy característica como un dolor en las piernas cuando se camina continuadamente unos 100 o 200 metros. Esto se debe a que al iniciar la actividad física los vasos más pequeños asumen el aporte de sangre, pero rápidamente se establece la necesidad de un aporte de sangre mayor, lo que depende de vasos más importantes que, en este caso, se encuentran afectados por la arteriosclerosis, por lo que dicha necesidad no se satisface y se origina el dolor. Cuando se detiene la actividad el dolor desaparece a los pocos segundos, para volver a instaurarse si se continúa caminando otros tantos metros. A este conjunto de síntomas, dolor, reposo, y de nuevo dolor, se le conoce como claudicación intermitente, y es una forma muy típica de manifestación de la arteriosclerosis.
Otra forma de manifestación de la arteriosclerosis ocurre cuando algunos de los vasos sanguíneos quedan totalmente ocluidos. Si esta obstrucción se produce de forma paulatina se pueden formar nuevos circuitos vasculares que rieguen esa zona, aunque de manera más precaria. La circulación arterial deficiente reduce la sensibilidad al calor o al frío e, incluso, a la presión, por lo que los pies se vuelven más vulnerables a los traumatismos menores e infecciones. Si la oclusión es brusca, porque una placa de ateroma interrumpe la circulación sanguínea repentinamente, puede aparecer un dolor agudo en la pierna, que se pone pálida y fría por debajo del nivel del bloqueo. En casos más graves, generalmente en diabéticos mal controlados, puede haber gangrena, que es la muerte de los tejidos que se produce más frecuentemente en las puntas de los dedos del pie o en la zona más inferior de la pierna.
A diferencia de los problemas circulatorios que acontecen en los miembros inferiores, la forma de manifestación de peor pronóstico de la arteriosclerosis es aquella que debuta de manera silente hasta que da la cara en forma de infarto cardiaco o cerebrovascular. Estas son las complicaciones más graves de este trastorno y las que mayor número de muertes producen.
Complicación de la arteriosclerosis
El mayor peligro del engrosamiento de los vasos sanguíneos y el depósito de grasa reside en el estrechamiento de las arterias que nutren órganos que son vitales. Cuando estos tejidos no reciben el aporte necesario de sangre se produce una situación de muerte celular conocida como isquemia. Este acontecimiento, a nivel del corazón o del cerebro, puede resultar nefasto para el paciente. Además, la falta de aporte sanguíneo a los órganos también puede originarse por la liberación de fragmentos del depósito graso de los vasos, que viajan por la circulación hasta impactarse en un vaso, ocluyéndolo totalmente, y causando de esta forma la isquemia del tejido irrigado por dicho vaso. Este trastorno en concreto se denomina embolismo arterial.
Cuando algo de esto ocurre a nivel de las arterias coronarias (los vasos sanguíneos que llevan la sangre al corazón) se origina la llamada angina de pecho (dolor a nivel del tórax que suele aparecer con el ejercicio) o, si es más grave, el infarto de miocardio. Si los vasos afectados son los de la circulación cerebral se produce un trastorno conocido como ictus, que consiste en que parte del sistema nervioso deja de funcionar, la mayoría de las veces irreversiblemente, debido a un déficit de aporte sanguíneo a esa zona concreta.

Diagnóstico de la arteriosclerosis

El diagnóstico de la arteriosclerosis en sí es muy complicado. Como, por lo general, este problema no suele dar la cara hasta que no se produce el infarto de miocardio o el ictus cerebral, lo más importante a la hora de diagnosticar esta enfermedad es sospechar su existencia cuando el paciente presente varios factores de riesgo cardiovascular, por ejemplo si se trata de un fumador con el colesterol elevado y sobrepeso.
En cuanto a los problemas circulatorios de los miembros inferiores, el diagnóstico suele basarse en una buenahistoria clínica. Ante la presencia de dolor con el ejercicio, que se alivia con el reposo y que reaparece al retomarse la actividad, es fácil sospechar que el problema de base es la arteriosclerosis. Una forma sencilla de confirmarlo es medir la presión arterial en un brazo, así como en el tobillo de ese mismo lado; cuando existe una diferencia entre ambos valores, de forma que la presión en el tobillo es menor que la del brazo, esto suele significar que las arterias a nivel de la pierna se encuentran estrechadas por la arteriosclerosis.
Entre las pruebas diagnósticas que pueden realizarse para obtener un diagnóstico de la arteriosclerosis más certero destacan la ecografía, el eco-doppler o la angiografía. Con estas pruebas se puede determinar a qué nivel se encuentra la oclusión arterial, y valorar la necesidad o no de tratamiento quirúrgico.

miércoles, 25 de febrero de 2015

Ansiedad



¿Qué es la ansiedad?
La ansiedad constituye un aspecto normal del estado emocional de los seres humanos. La angustia se define como un afecto similar al miedo pero que, a diferencia de este, no obedece a un estímulo amenazante externo, sino que es vivida como procedente de la interioridad psíquica del individuo. Para la psiquiatría europea la ansiedad se refiere a la expresión sobresaltada de ese afecto.

Epidemiología

El trastorno de ansiedad generalizada es uno de los trastornos psiquiátricos más comunes; es más frecuente en mujeres y está relacionado con el estrés ambiental crónico. En personas de mayor edad existe una mayor prevalencia de ansiedad grave. Hay una asociación con el ámbito social, y existe una mayor incidencia sobre la población con bajos niveles socioeconómicos.
El síntoma que los pacientes refieren como “sentirse nervioso” es el de mayor frecuencia y gravedad, seguido por “sentirse irritado”; el pánico es más frecuente en mujeres. Los dolores de espalda y cuello y las cefaleas son las afecciones más comunes, seguidas por “cansarse fácilmente” y “sentirse débil”.
La prevalencia de ansiedad por zona geográfica muestra una relación positiva con las áreas más densamente pobladas o de mayor conflicto armado; con una edad de inicio entre los veinte y los treinta años, pero con síntomas ansiosos desde edades tempranas.

Causas de la ansiedad

La ansiedad, al igual que otros sentimientos (placer, exaltación, euforia, éxtasis, tristeza, ira, rabia y calma), son fundamentales en la vida de las personas; regulan la interacción con los demás y ofrecen un sistema de alarma que, en el caso del miedo, sirven para afrontar situaciones de peligro o riesgo.
Estas emociones, así como la percepción y la acción, están controladas por circuitos neuronales del encéfalo. En el caso específico de la angustia, su experiencia incluye tres tipos de componentes:
  • Un componente cognoscitivo.
  • Respuestas autonómicas, endocrinas y esqueleto-motoras.
  • Representaciones subjetivas del estado emocional.
Dos emociones humanas tienen mucha importancia en cuanto a las causas de la ansiedad: la sexualidad y la agresividad. Sin embargo, en la descripción que las personas hacen de su angustia, pueden esgrimir muchas razones que no guardan ninguna relación con deseos agresivos o sexuales. Muchos pacientes, por ejemplo, se sienten extrañados frente al hecho de que la causa de la ansiedad surja precisamente cuando se encuentran más contentos y han conseguido por fin el logro deseado. Otros culpan de su estado al abandono de un ser amado, la mala suerte en los negocios, la soledad, un medio ambiente adverso o el fracaso de un proyecto.
Estas quejas manifiestas son la expresión inconsciente de situaciones traumáticas de separación en las etapas iniciales de la vida, cuando el desarrollo psicológico es incompleto, y el sujeto no cuenta con elementos suficientes para defenderse del temor a perder la vida o ser aniquilado por peligros supuestos o reales. Cada nueva situación de abandono o separación es ahora mal soportada; hasta un hecho cotidiano aparentemente banal puede ser motivo para desencadenar el estado de angustia y ser la causa de la ansiedad
De acuerdo con la teoría conductista, la angustia es una respuesta condicionada a un estímulo ambiental; las personas afectadas por la ansiedad han sobregeneralizado sus temores y han aprendido, por imitación, a responder ansiosamente. La imitación proviene de respuestas semejantes de sus padres, cuidadores o figuras importantes; en consecuencia, las respuestas de los ansiosos son valoraciones que exceden la peligrosidad de las situaciones, y subestiman sus propias habilidades para enfrentar esas amenazas.
La angustia es un afecto normal; su intensificación, que se convierte en fuente de sufrimiento e incapacidad, es lo que la convierte en patológica.

Síntomas de la ansiedad

La característica esencial de este trastorno es unsentimiento de desazón y desasosiego generalizados y persistentes, que no están referidos a ninguna circunstancia ambiental en particular. Lo más habitual es que el paciente se queje de estar permanentementenervioso, así como de sentir otros síntomas típicos de la ansiedad como temblores, tensión muscular, exceso de sudoración, mareos y vértigos, taquicardia, y molestias epigástricas.
Con frecuencia manifiestan el temor a que ellos mismos, o sus seres queridos, puedan contraer una enfermedad o sufrir un accidente, entre diversas obsesiones y presentimientos de carácter negativo. La ansiedad es un trastorno más frecuente en mujeres y está a menudo relacionado con el estrés ambiental de su vida cotidiana. Tiene un curso variable, dependiendo de las características de la persona afectada, pero tiende a ser fluctuante y crónico.
Para que el trastorno de ansiedad sea diagnosticado como tal, el paciente debe presentar síntomas de ansiedad casi todos los días durante varias semanas seguidas. Los signos de ansiedad más indicativos son:
  • Aprensión (excesiva preocupación sobre posibles desgracias futuras, sentirse “al límite” de sus fuerzas, dificultad de concentración, etcétera).
  • Tensión muscular (agitación e inquietud psicomotrices, cefaleas de tensión, temblores, incapacidad de relajarse).
  • Hiperactividad vegetativa (mareos, sudoración, taquicardias o taquipnea, molestias epigástricas, vértigo, sequedad de boca...).
  • Los niños suelen manifestar una necesidad constante de seguridad y atención, y quejarse reiteradamente.
Descubre con nuestro test de ansiedad si padeces realmente este problema.

jueves, 19 de febrero de 2015

Disfunción eréctil




La disfunción eréctil se define como la incapacidad perdurable o reiterada para lograr la suficiente rigidez del pene, y mantenerla el tiempo necesario para conseguir una relación sexual satisfactoria. El término se refiere únicamente a la capacidad de erección del pene y no implica trastornos del deseo sexual, la eyaculación o el orgasmo. Para que se determine la existencia de disfunción eréctil, la afección debe prolongarse por un mínimo de tres meses.

Tipos de disfunción eréctil

En la función eréctil intervienen diversos factores físicos y psicológicos, por lo cual la alteración de uno o más factores puede llevar a disfunción erectil. Podemos clasificarla en tres grupos:
  • Orgánica: puede ser secundaria a lesiones vasculares (lo más frecuente 60-80%), neurológicas (10-20%), hormonales (5-10%) o locales.
  • Psicógena: debido a una disfunción del mecanismo eréctil sin lesiones físicas.
  • Mixta: debida a la combinación de factores orgánicos y psíquicos.

A quién afecta

La disfunción eréctil es un problema de salud de alta prevalencia entre los varones mayores de 40 años, y tiene una importante repercusión en la calidad de vida del varón afectado, así como en la de su pareja.
La valoración de las disfunciones sexuales del varón en la sociedad occidental, y quizá de forma especial en el medio urbano, ha aumentado de forma espectacular en los últimos años.
Hasta hace poco tiempo, apenas se contaba con datos epidemiológicos sobre la disfunción eréctil, debido a la escasez de estudios de investigación al respecto, y al hecho de que a muchos pacientes y profesionales sanitarios les resulte embarazoso tratar problemas de tipo sexual durante la consulta.
Por otra parte, la reciente disponibilidad de fármacos orales con un buen perfil de eficacia y seguridad para el tratamiento de la disfunción eréctil, ha transformado el abordaje diagnóstico y terapéutico de este problema.
Un estudio realizado en Estados Unidos entre 1.290 varones, de edades comprendidas entre 40 y 70 años, estimó que la prevalencia global era del 52%.
El estudio EDEM (Epidemiología de la Disfunción Eréctil Masculina), que se realizó en 2.476 varones españoles, de entre 25 y 70 años, encontró algún grado de disfunción eréctil en el 12,1%. La prevalencia en España se estima entre 1.500.000 a 2.000.000 de varones.
Los principales factores de riesgo asociados a la disfunción eréctil son los siguientes:
  • Edad: la probabilidad de padecer de la disfunción eréctil, así como su severidad, se incrementan conforme aumenta la edad, aunque no debe ser considerada como una consecuencia inevitable de la misma.
  • Diabetes mellitus: es la enfermedad endocrina asociada con mayor frecuencia a esta enfermedad. La probabilidad de padecer disfunción eréctil es tres veces superior en pacientes con diabetes mellitus en comparación con la de la población general. El 15% de los varones sanos con disfunción eréctil presentan una sobrecarga de glucosa alterada. Los mecanismos etiopatogénicos implicados en el desarrollo de de la disfunción eréctil en los  diabéticos serían vasculares, neuropáticos y por disfunción gonadal.
  • Enfermedad cardiovascular: se ha demostrado la asociación de disfunción eréctil con la presencia decardiopatíahipertensión arterial, enfermedad vascular periférica y descenso del colesterol HDL.
  • Tabaquismo.
  • Secundaria a fármacos: fármacos que causan hiperprolactinemia, que disminuyen los niveles de testosterona, psicotropos y antihipertensivos.
  • Secundaria al consumo de drogas: cocaína, heroína, etcétera.
  • Trastornos afectivos: se han relacionado con la aparición de disfunción eréctil tanto las causas psicológicas como la baja autoestima, los conflictos de pareja, el estrés, una educación sexual muy prohibitiva, traumas o abusos sexuales en la infancia, trastornos de identidad sexual, o trastornos psiquiátricos como la depresión, la ansiedad y la psicosis.

    El diagnóstico  de la disfunción eréctil consta de dos niveles y depende de los objetivos del paciente y su pareja, así como de la edad, el estado general de salud y la condición médica del sujeto. El primer nivel es una anamnesis médica y psicosexual detallada, un examen físico completo, y una evaluación de laboratorio hormonal y básica, seguidos de la discusión de las opciones terapéuticas sin recurrir a otros estudios. Y un segundo nivel, que tiene por finalidad determinar con precisión la causa de la de la disfunción eréctil, y requiere uno o más de los siguientes estudios: consulta psicológica, prueba de la tumescencia nocturna (TPN), evaluación neurológica avanzada y estudios arteriales y venosos funcionales.
    Las pruebas diagnósticas de la disfunción eréctil se dividen en muy recomendadas, recomendadas, opcionales y especializadas:
    • Pruebas muy recomendadas: se deben realizar en todos los pacientes, e incluyen una historia clínica completa y una exploración física.
    • Pruebas recomendadas: deben realizarse en la mayoría de los pacientes, y consisten en determinaciones analíticas como glucemia, perfil lipídico, testosterona libre o total, en mayores de 50 años, o más jóvenes si aparecen signos o síntomas de hipogonadismo, como disminución del deseo sexual, del volumen testicular bilateral, y de los caracteres sexuales secundarios.
    • Pruebas opcionales: se recomiendan en determinados grupos de pacientes, dependiendo del criterio médico, y son: hemograma, función renal y hepática, hormonas (LH, prolactina, TSH, T4 y cortisol en sangre y orina).
    • Pruebas especializadas: están indicadas en aquellos casos en los que sea preciso distinguir entre naturaleza psicógena y orgánica del proceso.
    Son las pruebas de objetivación de la erección espontánea:
    • El registro de rigidez y tumescencia peneana nocturna (Rigiscan- NPT): consiste en registrar las erecciones que se producen mientras el paciente permanece dormido. El registro se ha de efectuar preferentemente durante tres noches.
    • Test de la estimulación visual: consiste en la visualización de films eróticos que producen una erección en la mayor parte de los hombres. La presencia de erección descarta que la causa de la disfunción eréctil sea orgánica.
    También podrían realizarse en determinados pacientes estudios vasculares y neurológicos más específicos.
    Los objetivos de la evaluación diagnóstica, ya sea exhaustiva o limitada, son:
    • Determinar las causas médicas y psicológicas.
    • Evaluar la severidad y el grado de responsabilidad de la misma.
    • Establecer una estrategia terapéutica que sea compatible con el diagnóstico específico y cumpla las expectativas del paciente y de su pareja.

martes, 10 de febrero de 2015

Ansiedad



La ansiedad forma parte de la condición humana y sirve para afrontar situaciones de peligro o riesgo. Sin embargo, cuando es demasiado intensa, se convierte en una fuente de sufrimiento que es necesario controlar.

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad constituye un aspecto normal del estado emocional de los seres humanos. La angustia se define como un afecto similar al miedo pero que, a diferencia de este, no obedece a un estímulo amenazante externo, sino que es vivida como procedente de la interioridad psíquica del individuo. Para la psiquiatría europea la ansiedad se refiere a la expresión sobresaltada de ese afecto.

Epidemiología

El trastorno de ansiedad generalizada es uno de los trastornos psiquiátricos más comunes; es más frecuente en mujeres y está relacionado con el estrés ambiental crónico. En personas de mayor edad existe una mayor prevalencia de ansiedad grave. Hay una asociación con el ámbito social, y existe una mayor incidencia sobre la población con bajos niveles socioeconómicos.
El síntoma que los pacientes refieren como “sentirse nervioso” es el de mayor frecuencia y gravedad, seguido por “sentirse irritado”; el pánico es más frecuente en mujeres. Los dolores de espalda y cuello y las cefaleas son las afecciones más comunes, seguidas por “cansarse fácilmente” y “sentirse débil”.
La prevalencia de ansiedad por zona geográfica muestra una relación positiva con las áreas más densamente pobladas o de mayor conflicto armado; con una edad de inicio entre los veinte y los treinta años, pero con síntomas ansiosos desde edades tempranas.

Causas de la ansiedad

La ansiedad, al igual que otros sentimientos (placer, exaltación, euforia, éxtasis, tristeza, ira, rabia y calma), son fundamentales en la vida de las personas; regulan la interacción con los demás y ofrecen un sistema de alarma que, en el caso del miedo, sirven para afrontar situaciones de peligro o riesgo.
Estas emociones, así como la percepción y la acción, están controladas por circuitos neuronales del encéfalo. En el caso específico de la angustia, su experiencia incluye tres tipos de componentes:
  • Un componente cognoscitivo.
  • Respuestas autonómicas, endocrinas y esqueleto-motoras.
  • Representaciones subjetivas del estado emocional.
Dos emociones humanas tienen mucha importancia en cuanto a las causas de la ansiedad: la sexualidad y la agresividad. Sin embargo, en la descripción que las personas hacen de su angustia, pueden esgrimir muchas razones que no guardan ninguna relación con deseos agresivos o sexuales. Muchos pacientes, por ejemplo, se sienten extrañados frente al hecho de que la causa de la ansiedad surja precisamente cuando se encuentran más contentos y han conseguido por fin el logro deseado. Otros culpan de su estado al abandono de un ser amado, la mala suerte en los negocios, la soledad, un medio ambiente adverso o el fracaso de un proyecto.
Estas quejas manifiestas son la expresión inconsciente de situaciones traumáticas de separación en las etapas iniciales de la vida, cuando el desarrollo psicológico es incompleto, y el sujeto no cuenta con elementos suficientes para defenderse del temor a perder la vida o ser aniquilado por peligros supuestos o reales. Cada nueva situación de abandono o separación es ahora mal soportada; hasta un hecho cotidiano aparentemente banal puede ser motivo para desencadenar el estado de angustia y ser la causa de la ansiedad
De acuerdo con la teoría conductista, la angustia es una respuesta condicionada a un estímulo ambiental; las personas afectadas por la ansiedad han sobregeneralizado sus temores y han aprendido, por imitación, a responder ansiosamente. La imitación proviene de respuestas semejantes de sus padres, cuidadores o figuras importantes; en consecuencia, las respuestas de los ansiosos son valoraciones que exceden la peligrosidad de las situaciones, y subestiman sus propias habilidades para enfrentar esas amenazas.
La angustia es un afecto normal; su intensificación, que se convierte en fuente de sufrimiento e incapacidad, es lo que la convierte en patológica.

Síntomas de la ansiedad

La característica esencial de este trastorno es unsentimiento de desazón y desasosiego generalizados y persistentes, que no están referidos a ninguna circunstancia ambiental en particular. Lo más habitual es que el paciente se queje de estar permanentementenervioso, así como de sentir otros síntomas típicos de la ansiedad como temblores, tensión muscular, exceso de sudoración, mareos y vértigos, taquicardia, y molestias epigástricas.
Con frecuencia manifiestan el temor a que ellos mismos, o sus seres queridos, puedan contraer una enfermedad o sufrir un accidente, entre diversas obsesiones y presentimientos de carácter negativo. La ansiedad es un trastorno más frecuente en mujeres y está a menudo relacionado con el estrés ambiental de su vida cotidiana. Tiene un curso variable, dependiendo de las características de la persona afectada, pero tiende a ser fluctuante y crónico.
Para que el trastorno de ansiedad sea diagnosticado como tal, el paciente debe presentar síntomas de ansiedad casi todos los días durante varias semanas seguidas. Los signos de ansiedad más indicativos son:
  • Aprensión (excesiva preocupación sobre posibles desgracias futuras, sentirse “al límite” de sus fuerzas, dificultad de concentración, etcétera).
  • Tensión muscular (agitación e inquietud psicomotrices, cefaleas de tensión, temblores, incapacidad de relajarse).
  • Hiperactividad vegetativa (mareos, sudoración, taquicardias o taquipnea, molestias epigástricas, vértigo, sequedad de boca...).
  • Los niños suelen manifestar una necesidad constante de seguridad y atención, y quejarse reiteradamente.
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martes, 3 de febrero de 2015

Las celulas cancerigenas

                                           


                            


Años después de estar diciendo a la gente que la Quimioterapia es la única manera de tratar y eliminar el cáncer, John Hopkins Hospital finalmente comenzó a decirnos que hay otra alternativa.

1) Cada …persona posee células cancerígenas en el cuerpo. Estas células cancerígenas no aparecen en las pruebas convencionales hasta que se multiplican en algunos billones. Cuando los médicos dicen a sus pacientes con cáncer que ya no encontraron células de cáncer en sus cuerpos después de tratamiento, esto significa que los exámenes no pueden detectar estas células en su tamaño detectable.

2) Células cancerígenas aparecen entre 6 y hasta mas de 10 veces en la vida de una persona.

3) Cuando el sistema inmunológico de una persona es fuerte, este destruye las células cancerígenas y previene su multiplicación y la formación de tumores.

4) Cuando una persona tiene cáncer, esto indica que tiene múltiples deficiencias nutricionales. Esto puede ser genético, ambiental, alimenticio o factores del estilo de vida.

5) Una forma de combatir la múltiple deficiencia nutricional, es cambiando la dieta e incluir suplementos alimenticios que refuercen el sistema inmunológico.

6) Quimioterapia consiste en envenenar células cancerígenas de rápido crecimiento, pero esto implica que se envenenan también células sanas de rápido crecimiento en la médula ósea, tracto intestinal, etc., y pueda causar daño a órganos como el hígado, riñones, corazón, pulmones, etc.

7) La Radiación mientras destruye células cancerígenas, quema, deja cicatrices y daña células sanas, tejido y órganos.
Tratamientos iniciales con quimioterapia y radiación frecuentemente reducen el tamaño en tumores. Sin embargo el uso prolongado de quimioterapia y radiación resulta en no más destrucción de tumores.

9) Cuando el organismo se llena de demasiada carga toxica proveniente de quimioterapia y radiación, el sistema inmunológico se ve comprometido o se destruye, por lo tanto la persona puede sucumbir a diferentes tipos de infecciones y complicaciones.

10) Quimioterapia y radiación, pueden causar que las células cancerígenas muten y se vuelvan resistentes y su destrucción se dificulte. La cirugía puede también causar que las células cancerígenas se propaguen a otros sitios.

11) Una manera de combatir el cáncer, es dejar que las células cancerígenas se mueran de hambre, al no ser alimentadas con comida que necesitan para su multiplicación.
CÉLULAS CANCERÍGENAS SE ALIMENTAN DE:

a) El Azúcar es alimentadora del cáncer. Cortando el azúcar se corta con un importante suplemento alimenticio para el cáncer. Sustitutos del azúcar como NutraSweet, Equal, Spponful, Sweet&Low, etc. Están hechos con Aspartame y este es dañino. Un mejor substituto natural puede ser la miel de abeja, pero en una pequeña cantidad. La sal de mesa contiene químicos que la hacen de color blanco. Una mejor alternativa es la sal de mar y la vegetal.

b) La leche causa que el cuerpo produzca mucosa, especialmente en el tracto gasto-intestinal. El Cáncer se alimenta de mucosa. Eliminando de la dieta la leche y sustituyéndola por Leche de Soya sin azúcar, las células cancerígenas comienzan a morir de hambre.

c) Células cancerígenas prosperan en ambientes ácidos. Una dieta basada en carne es alta en ácido, lo mejor es comer pescado y algo de pollo que comer carne de res o puerco. La carne también contiene antibióticos, hormonas y parásitos, lo cual es muy dañino, especialmente para gente con cáncer.

d) Una dieta hecha de 80% de vegetales frescos y jugos, granola, semillas, nueces y algo de fruta, ayuda a poner el cuerpo en un ambiente alcalino. El 20% restante puede ser hecho de comida cocinada incluyendo frijoles. El jugo de vegetales frescos proveen enzimas vivas que son rápidamente absorbidas y pueden alcanzar niveles celulares en 15 minutos que nutren y aumentan el crecimiento de células sanas. Para obtener enzimas vivas que construyan células sanas, trata de tomar jugo de vegetales frescos y comer algunos vegetales crudos de 2 a 3 veces al día. Las enzimas se destruyen a temperaturas de 40 grados centígrados.

e) Evita el café, té y chocolate, que contenga alta cafeína. El Té Verde (Green tea) es una mejor alternativa y tiene propiedades que luchan en contra del cáncer. Toma agua purificada o de filtro, el agua de la llave contiene tóxicos y altos niveles de metal. El agua destilada es ácida, evítala.

f) La proteína en la carne es difícil de digerir y requiere muchas enzimas digestivas. Carne sin digerir permanece en el intestino y se pudre convirtiéndose en más residuos tóxicos.

g) Las paredes de células cancerígenas están cubiertas de resistente proteína. Comiendo menos carne se liberan más enzimas que atacan a las paredes de proteína de las células cancerígenas y permite que el cuerpo produzca células que matan a las células con cáncer. Algunos suplementos ayudan a reconstruir el sistema inmunológico (IP6, Essiac, antioxidantes como Carotenoid y Flavonoid Complex de GNLD, vitaminas como la C y la E, minerales como el Zinc y el Selenio, EFAs-Essential Fatty acids como los aceites de salmón y de linaza-, así como alimentos concentrados de granos enteros como el Tre-en-en de GNLD, etc.).

IMPORTANTE

1) Cáncer es una enfermedad de la mente, cuerpo y espíritu. Un espíritu positivo ayuda al enfermo de cáncer a sobrevivir. La ira, el rencor y el resentimiento pone al cuerpo en un ambiente acido y de tensión. Aprende a tener un espíritu de amor gratitud y perdón. Aprende a relajarte y a disfrutar la vida.

2) Las células de cáncer no prosperan en un ambiente oxigenado. Haciendo ejercicio diario y respirando profundo ayudan a llevar oxigeno al nivel de las células. Terapia de oxigeno es otra manera utilizada para combatir las células de cáncer.

John Hopkins Hospital hace las siguientes recomendaciones:

1.-No usar recipientes de plástico en el microondas.
2.- No colocar botellas de agua en el congelador.
3.- No usar envolturas de plástico sobre recipientes en el microondas. Al calentar el plástico en el microondas o poniéndolo en el congelador, se liberan dioxinas. Las dioxinas son un químico que produce cáncer, especialmente cáncer de seno. Las dioxinas envenenan las células de nuestro cuerpo. Esta información, a su vez, a estado circulando en Walter Reed Army Medical Center .

Recientemente, el Dr. Edwuard Fujimoto, director del programa Wellness en el Hospital Castle, estuvo en un programa de televisión donde explico los riesgos para la salud. El hablo de las dioxinas y lo malas que estas son para nosotros. Dijo que no debemos calentar nuestra comida en el microondas usando recipientes de plástico.

Esto aplica especialmente a los alimentos que contienen grasa. El dijo que la combinación de grasa, alta temperatura y plásticos, liberan dioxinas que van a los alimentos y por ultimo estas entran a nuestro cuerpo.
El recomienda usar recipientes de vidrio, tal como Corning Ware, Pyrex o cerámica para calentar la comida. También dijo que se obtienen los mismos resultados pero sin la dioxina. Las comidas instantáneas que aparecen en televisión, deberían ser removidas de los plásticos contenedores y calentados en recipientes de vidrio. Señaló que el papel no es malo, pero tu no sabes lo que contiene el papel. Lo mas recomendable es usar vidrio templado, corning ware, etc..

También señalo, que cubrir los recipientes con plástico es tan peligroso cuando se colocan sobre los alimentos para ser calentados en el microondas. Las altas temperaturas causan que peligrosas toxinas se derritan del plástico y caigan en la comida. El recomienda usar servilletas de papel en su lugar.

lunes, 26 de enero de 2015

Anemia

Anemia/Compart

Es una afección en la cual el cuerpo no tiene suficientes glóbulos rojos sanos. Los glóbulos rojos le suministran el oxígeno a los tejidos corporales.

Causas

Aunque muchas partes del cuerpo ayudan a producir glóbulos rojos, la mayor parte del trabajo se hace en la médula ósea, el tejido blando en el centro de los huesos que ayuda a la formación de las células sanguíneas.
Casi siempre, los glóbulos rojos sanos duran entre 90 y 120 días. Partes del cuerpo eliminan luego las células sanguíneas viejas. Una hormona, llamada eritropoyetina, producida en los riñones le da la señal a la médula ósea para producir más glóbulos rojos.
La hemoglobina es la proteína que transporta el oxígeno dentro de los glóbulos rojos y les da su color rojo. Las personas con anemia no tienen suficiente hemoglobina.
El cuerpo necesita ciertas vitaminas, minerales y nutrientes para producir suficientes glóbulos rojos. El hierro, la vitamina B12 y el ácido fólico son tres de los más importantes. Es posible que el cuerpo no tenga suficiente de estos nutrientes debido a:
  • Cambios en el revestimiento del estómago o los intestinos que afectan la forma como se absorben los nutrientes (por ejemplo, la celiaquía).
  • Alimentación deficiente.
  • Pérdida lenta de sangre (por ejemplo, por períodos menstruales copiosos o úlceras gástricas).
  • Cirugía en la que se extirpa parte del estómago o los intestinos.
Las posibles causas de anemia abarcan:
  • Ciertos medicamentos.
  • Destrucción de los glóbulos rojos antes de lo normal (lo cual puede ser causado por problemas con el sistema inmunitario)
  • Enfermedades prolongadas (crónicas), como cáncer, colitis ulcerativa o artritis reumatoidea.
  • Algunas formas de anemia, como la talasemia o anemia drepanocítica, que pueden ser hereditarias.
  • Embarazo.
  • Problemas con la médula ósea, como linfoma, leucemia, mielodisplasia, mieloma múltiple o anemia aplásica.

Síntomas

Si la anemia es leve, es posible que usted no tenga ningún síntoma. Si el problema se desarrolla lentamente, los síntomas que pueden producirse primero abarcan:
  • Sentirse malhumorado
  • Sentirse débil o cansado más a menudo que de costumbre, o con el ejercicio
  • Dolores de cabeza
  • Problemas para concentrarse o pensar
Si la anemia empeora, los síntomas pueden abarcar:
  • Color azul en la esclerótica de los ojos
  • Uñas quebradizas
  • Deseo de comer hielo u otras cosas no comestibles (pica)
  • Mareo al ponerse de pie
  • Color de piel pálido
  • Dificultad para respirar
  • Lengua adolorida
Algunos tipos de anemia pueden tener otros síntomas.

Pruebas y exámenes

El médico realizará un examen físico y puede encontrar:
  • Soplo cardíaco
  • Hipotensión arterial, especialmente al pararse
  • Piel pálida
  • Frecuencia cardíaca rápida
Algunos tipos de anemia pueden causar otros resultados en un examen físico.
Los exámenes de sangre utilizados para diagnosticar algunos tipos comunes de anemia pueden abarcar:
Se pueden hacer otros exámenes para identificar problemas de salud que pueden causar anemia.

Tratamiento

El tratamiento se debe orientar hacia la causa de la anemia y puede incluir:
  • Transfusiones de sangre.
  • Corticoesteroides u otros medicamentos para inhibir el sistema inmunitario.
  • Eritropoyetina, un medicamento que ayuda a que la médula ósea produzca más células sanguíneas.
  • Suplementos de hierro, vitamina B12, ácido fólico u otras vitaminas y minerales.

Posibles complicaciones

La anemia severa puede causar niveles bajos de oxígeno en órganos vitales, como el corazón, y puede llevar a que se presente un ataque cardíaco.