sábado, 23 de agosto de 2014

¿Qué es la artritis reumatoide?

¿Qué es la artritis reumatoide?
Esenciales: hojas informativas de fácil lectura

La artritis reumatoide es una enfermedad que afecta las articulaciones o coyunturas. Causa dolor, hinchazón y rigidez. Si una rodilla o mano tiene artritis reumatoide, usualmente la otra rodilla o mano también está afectada. Esta enfermedad ocurre a menudo en más de una articulación y puede afectar cualquiera de las articulaciones. Las personas con esta enfermedad pueden sentir malestar y cansancio, y a veces pueden tener fiebre.
Algunas personas tienen la enfermedad sólo por unos cuantos meses, o por uno o dos años. Después desaparece sin causar daños. Otras personas tienen épocas en que los síntomas empeoran (brotes) y épocas en que se mejoran (remisiones). En los casos más graves, la enfermedad puede durar muchos años o toda la vida. Esta forma de la enfermedad puede causar daños graves a las articulaciones.

¿A quién le da artritis reumatoide?

A cualquier persona le puede dar esta enfermedad, aunque ocurre con más frecuencia entre las mujeres. La artritis reumatoide comienza a menudo durante la edad mediana y es más común entre las personas de mayor edad, aunque a los niños y jóvenes también les puede dar.

¿Qué causa la artritis reumatoide?

Los médicos desconocen la causa exacta de la artritis reumatoide. Se sabe que con este tipo de artritis, el sistema inmunitario ataca a los tejidos de su propio cuerpo. Los investigadores están aprendiendo mucho acerca de por qué y cómo sucede esto.
Algunos factores que podrían causar la artritis reumatoide son:
  • Los genes (pasan de padres a hijos)
  • El medioambiente
  • Las hormonas.

¿Cómo se diagnostica la artritis reumatoide?

El médico de cabecera o el reumatólogo pueden diagnosticar esta enfermedad.
El reumatólogo es un médico que atiende a las personas con problemas de las articulaciones, los huesos y los músculos. La artritis reumatoide puede ser difícil de diagnosticar porque:
  • No existe una prueba específica para determinar la enfermedad
  • Los síntomas pueden ser iguales a los de otras enfermedades de las articulaciones
  • Puede tomar algún tiempo para que se presente el cuadro completo con todos los síntomas.
Para diagnosticar la artritis reumatoide, los médicos tienen en cuenta la historia clínica, el examen físico, las radiografías y los análisis de laboratorio.

¿Cuál es el tratamiento para la artritis reumatoide?

Los médicos tienen varias opciones para el tratamiento de esta enfermedad. Los objetivos del tratamiento son:
  • Eliminar el dolor
  • Reducir la hinchazón
  • Reducir o detener el daño a la articulación
  • Ayudar a las personas a sentirse mejor
  • Ayudar a las personas a mantenerse activas.
El tratamiento puede incluir educación al paciente, programas de autocontrol y grupos de apoyo que ayudan a las personas a aprender acerca de:
  • Los tratamientos
  • Los ejercicios y métodos de relajación
  • Cómo hablar con el médico
  • La solución de problemas.
Estos programas ayudan a las personas a:
  • Aprender más acerca de la enfermedad
  • Reducir el dolor
  • Enfrentarse a las dificultades físicas y emocionales
  • Sentir más control sobre la enfermedad
  • Tener más confianza en sí mismas
  • Llevar una vida plena y activa.
El tratamiento para la artritis reumatoide puede incluir:
  • Cambios en el estilo de vida
  • Medicamentos
  • Cirugía
  • Visitas de control
  • Terapias alternativas.

Cambios en el estilo de vida

He aquí algunas maneras en que usted puede cuidarse:
  • Mantenga un buen equilibrio entre el descanso y el ejercicio
  • Cuide sus articulaciones
  • Reduzca el estrés
  • Consuma una dieta saludable.

Medicamentos

La mayoría de las personas que tienen artritis reumatoide toman medicamentos. Estos pueden usarse paraaliviar el dolor, reducir la hinchazón y para prevenir que la enfermedad empeore. Lo que el médico receta depende de:
  • La salud general de la persona
  • La gravedad de la artritis reumatoide
  • La posibilidad de que la enfermedad evolucione a una forma más grave de artritis reumatoide
  • Por cuánto tiempo la persona tomará el medicamento
  • La eficacia del medicamento
  • Los posibles efectos secundarios.

Cirugía

Existen muchos tipos de cirugía para las personas con daños graves en las articulaciones. La cirugía se usa para:
  • Reducir el dolor
  • Ayudar a que la articulación funcione mejor
  • Ayudar a las personas a llevar a cabo sus actividades diarias.
La cirugía no es para todo el mundo. Consulte con el médico acerca de esta opción.

Visitas de control

Las visitas de control son importantes porque el médico puede:
  • Ver si la enfermedad empeora
  • Ver si los medicamentos están ayudando
  • Ver si los medicamentos causan algún efecto secundario
  • Cambiar el tratamiento cuando sea necesario.
El tratamiento puede incluir análisis de sangre, de orina, otros análisis de laboratorio y radiografías.

Terapias alternativas

A veces se sugieren dietas especiales, vitaminas y otras terapias alternativas para el tratamiento de la artritis reumatoide. Algunas terapias ayudan a reducir el estrés.
La mayoría de estos tratamientos son inocuos, pero puede que no se hayan evaluado lo suficiente o que en realidad no tengan ningún beneficio.
Debe consultar con el médico antes de comenzar una terapia alternativa. Si el médico piensa que la terapia puede ayudar y no es peligrosa, ésta puede llegar a formar parte del tratamiento regular.

¿Qué investigaciones se están haciendo sobre la artritis reumatoide?

Los científicos están haciendo investigaciones en muchas áreas relacionadas con la enfermedad; entre éstas:
  • El sistema inmunitario
  • Los genes
  • Las familias que tienen artritis reumatoide
  • Los nuevos medicamentos o combinaciones de medicamentos
  • Las maneras de prevenir los problemas de salud relacionados con la enfermedad
  • La calidad de vida de las personas con artritis reumatoide.

sábado, 16 de agosto de 2014

Enfermedad de Parkinson: Esperanza en la Investigación

Introducción

La enfermedad de Parkinson es un trastorno degenerativo del sistema nervioso central.  Fue descrita por primera vez en 1817 por James Parkinson, un médico británico que publicó un artículo sobre lo que llamó "la parálisis temblorosa." En este artículo, expuso los síntomas principales de la enfermedad que posteriormente llevaría su nombre.
Los investigadores creen que al menos 500,000 personas en los Estados Unidos padecen actualmente la enfermedad de Parkinson, aunque algunos cálculos son mucho mayores. La sociedad paga un precio enorme por la enfermedad. Se calcula que el costo total para el país excede los $6,000 millones anualmente.  El riesgo de la enfermedad aumenta con la edad, por ello los analistas esperan que el impacto económico y en la salud pública de esta enfermedad aumente a medida que la población envejezca.

¿Qué es la enfermedad de Parkinson?

La enfermedad de Parkinson pertenece a un grupo de enfermedades llamadas trastornos del movimiento. Los cuatro síntomas principales son temblor, o temblor en las manos, los brazos, las piernas y la mandíbula o la cabeza; rigidez, o agarrotamiento de las extremidades y el tronco;bradicinesia, o lentitud en los movimientos; e inestabilidad postural, o deterioro del equilibrio. Estos síntomas generalmente comienzan gradualmente y empeoran con el tiempo.  A medida que se vuelven más pronunciados, los pacientes pueden tener dificultad para caminar, hablar o completar otras tareas sencillas.  No todos los que padecen uno o más de estos síntomas tienen la enfermedad, ya que los síntomas a veces aparecen también en otras enfermedades.
La enfermedad de Parkinson es a la vez crónica, que persiste durante un extenso período de tiempo, y progresiva, lo que significa que sus síntomas empeoran con el tiempo. No es contagiosa. Aunque algunos casos de Parkinson parecen ser hereditarios y otros pueden rastrearse a mutaciones genéticas específicas, la mayoría de los casos es esporádico, o sea, la enfermedad no parece ser hereditaria.  Muchos investigadores ahora creen que la enfermedad es consecuencia de una combinación de susceptibilidad genética y exposición a uno o más factores ambientales que desencadenan la enfermedad. 
La enfermedad de Parkinson es la forma más común de parkinsonismo, nombre de un grupo de trastornos con características y síntomas similares.   La enfermedad de Parkinson también se llama parkinsonismo primario o enfermedad de Parkinson idiopática. El término idiopático significa un trastorno para el cual aún no se ha encontrado la causa. Aunque la mayoría de las formas de parkinsonismo son idiopáticas, existen algunos casos donde la causa se conoce o se sospecha o donde los síntomas son consecuencia de otro trastorno.  Por ejemplo, el parkinsonismo puede porvenir de cambios en los vasos sanguíneos cerebrales.

¿Qué causa la enfermedad?

La enfermedad de Parkinson se produce cuando las células nerviosas, o neuronas, en un área del cerebro conocida como sustancia negra mueren o se dañan. Normalmente, estas neuronas producen una sustancia química importante en el cerebro conocida como dopamina. La dopamina es un mensajero químico responsable de transmitir señales entre la sustancia negra y la siguiente "estación de relevos" del cerebro, el cuerpo estriado, para producir movimientos suaves y decididos. La pérdida de dopamina produce patrones anormales de activación nerviosa dentro del cerebro que causan deterioro del movimiento. Los estudios demuestran que la mayoría de los pacientes con Parkinson ha perdido 60 a 80 por ciento o más de células productoras de dopamina en la sustancia negra en el momento de la aparición de los síntomas.  Estudios recientes han mostrado que las personas con Parkinson también tienen pérdida de las terminaciones nerviosas que producen el neurotransmisor norepinefrina. La norepinefrina, estrechamente relacionada con la dopamina, es el mensajero químico principal del sistema nervioso simpático, la parte del sistema nervioso que controla muchas funciones automáticas del cuerpo, como el pulso y la presión arterial. La pérdida de norepinefrina puede ayudar a explicar varias de las características no motoras vistas en la enfermedad de Parkinson, inclusive la fatiga y anormalidades con la regulación de la presión arterial.
Muchas células cerebrales de personas con la enfermedad contienen cuerpos de Lewy– depósitos inusuales o agregados de la proteína alfa-sinucleína, junto con otras proteínas.  Los investigadores aún no saben porqué se forman los cuerpos de Lewy o qué papel juegan en el desarrollo de la enfermedad.  Los agregados podrían evitar que la célula funcione normalmente, o en realidad podrían ser útiles, tal vez manteniendo “encerradas” a las proteínas perjudiciales para que las células puedan funcionar.
Los científicos han identificado varias mutaciones genéticas asociadas con la enfermedad, y se han ligado provisionalmente muchos más genes al trastorno.  El estudio de los genes responsables de los casos heredados de Parkinson puede ayudar a los investigadores a comprender tanto los casos heredados como los esporádicos. Los mismos genes y proteínas alterados en los casos heredados también pueden estar alterados en los casos esporádicos por toxinas ambientales u otros factores. Los investigadores también esperan que el descubrimiento de genes ayude a identificar nuevas formas de tratar la enfermedad de Parkinson.
Aunque se reconoce cada vez más la importancia de la genética en la enfermedad de Parkinson, la mayoría de los investigadores cree que las exposiciones ambientales aumentan el riesgo de una persona de contraer la enfermedad. Aún en los casos familiares, la exposición a toxinas u otros factores ambientales puede influir sobre cuándo aparecen los síntomas o cómo evoluciona la enfermedad. Hay un número de toxinas, como la 1-metil-4-fenil-1,2,3,6-tetrahidropiridina, o MPTP (encontrada en algunos tipos de heroína sintética), que puede causar síntomas  parkinsonianos en los humanos.  Otros factores ambientales aún no identificados también pueden causar la enfermedad en individuos susceptibles genéticamente.
Los virus son otros posibles desencadenantes ambientales de la enfermedad. Las personas que contrajeron encefalopatía luego de la epidemia de influenza de 1918 estuvieron posteriormente afectadas con síntomas graves y progresivos parecidos al Parkinson. Un grupo de mujeres taiwanesas contrajo síntomas similares luego de padecer infecciones por virus del herpes. En estas mujeres, los síntomas, que más tarde desaparecieron, fueron ligados a la inflamación temporaria de la sustancia negra.
Varias líneas de investigación sugieren que las mitocondrias pueden jugar un papel en el desarrollo de la enfermedad. Las mitocondrias son los componentes productores de energía de la célula y son fuentes principales de radicales libres, las moléculas que dañan las membranas, las proteínas, el ADN y otras partes de la célula. Este daño a menudo se conoce como estrés oxidativo. Se han detectado cambios relacionados con el estrés oxidativo, incluido el daño de radicales libres al ADN, las proteínas y las grasas en los cerebros de pacientes con enfermedad de Parkinson. 
Otra investigación sugiere que el sistema de eliminación celular de proteínas puede fallar en las personas con Parkinson, haciendo que las proteínas se acumulen en niveles perjudiciales y que desencadenen la muerte celular.  Estudios adicionales han encontrado indicios de que agregados de proteínas que se desarrollan dentro de las células cerebrales de personas con la enfermedad pueden contribuir a la muerte neuronal, y que la inflamación o la sobreestimulación de las células (debido a toxinas u otros factores) puede jugar un papel en la enfermedad.  Sin embargo, el papel preciso de los depósitos de proteínas sigue siendo desconocido.  Algunos investigadores hasta especulan que la acumulación de proteínas es parte de un intento fallido de proteger a la célula. Aunque la disfunción mitocondrial, el estrés oxidativo, la inflamación y muchos otros procesos celulares puedan contribuir a la enfermedad de Parkinson, aún no se ha determinado la causa real de la muerte celular de la dopamina.

¿Qué genes están ligados a la enfermedad de Parkinson?

Varios genes ya han sido ligados definitivamente a la enfermedad de Parkinson. El primero en ser identificado fue la alfa-sinucleína. En la década de 1990, los investigadores de NIH y de otras instituciones estudiaron los perfiles genéticos de una extensa familia italiana y de tres familias griegas con enfermedad de Parkinson familiar y encontraron que su enfermedad estaba relacionada con una mutación en este gene. Encontraron una segunda mutación de la alfa-sinucleína en una familia alemana con Parkinson. Estos hallazgos impulsaron estudios sobre el papel de la alfa-sinucleína en la enfermedad, lo que llevó al descubrimiento de que cuerpos de Lewy de personas con la forma esporádica de la enfermedad contenían agregados de la proteína alfa-sinucleína. Su descubrimiento reveló un enlace potencial entre las formas hereditaria y esporádica de la enfermedad.
En 2003, investigadores que estudiaban la enfermedad de Parkinson heredada descubrieron que la enfermedad en una familia extensa estaba causada por la triplicación del gen de alfa-sinucleína normal en una copia del cromosoma 4.  Esta triplicación causó que personas de la familia afectada produjeran demasiada alfa-sinucleína normal.  Este estudio mostró que un exceso de la forma normal de la proteína podría producir la enfermedad, igual que lo hace la forma anormal.
Otros genes ligados a la enfermedad de Parkinson son la parkina, DJ-1, PINK1 y LRRK2. Parkina, DJ-1 y PINK-1 causan formas raras y de inicio temprano de la enfermedad de Parkinson.  El gen de parkina se traduce como una proteína que normalmente ayuda a las células a descomponer y reciclar las proteínas.  DJ-1 normalmente ayuda a regular la actividad del gen y a proteger las células del estrés oxidativo.   PINK1 codifica a una proteína activa en las mitocondrias. Las mutaciones de este gen parecen aumentar la susceptibilidad al estrés celular.
LRRK2, que se traduce como una proteína llamada dardarina, fue identificada originalmente en varias familias inglesas y vascas y causa una forma de inicio tardío de  la enfermedad.  Estudios subsiguientes han identificado este gen en otras familias con Parkinson al igual que en un pequeño porcentaje de personas que aparentemente tenía la enfermedad esporádica.
Los investigadores continúan estudiando las funciones e interacciones normales de estos genes con el fin de encontrar pistas sobre cómo se desarrolla la enfermedad de Parkinson.  También han identificado un número de otros genes y regiones cromosómicas que pueden jugar un papel en la enfermedad, pero aún no es clara la naturaleza de estos enlaces.

¿Quién contrae la enfermedad de Parkinson?

Cada año se diagnostican cerca de 50,000 norteamericanos con enfermedad de Parkinson, pero obtener un recuento preciso del número de casos puede ser imposible debido a que muchas personas en las etapas tempranas de la enfermedad suponen que sus síntomas se deben al envejecimiento normal y no buscan ayuda médica. Además, el diagnóstico es a veces difícil e incierto debido a que otras enfermedades pueden causar síntomas de Parkinson y que no existe una prueba definitiva para la enfermedad. A veces los médicos les dicen a las personas con Parkinson que tienen otros trastornos, y las personas con enfermedades similares al Parkinson pueden ser diagnosticadas incorrectamente como que tienen la enfermedad.
La enfermedad de Parkinson afecta alrededor del 50 por ciento más a hombres que mujeres, pero las razones de esta discrepancia no son claras.  Aunque aparece en personas en todo el mundo, un número de estudios ha encontrado una mayor incidencia en los países desarrollados, posiblemente debido a la mayor exposición a pesticidas u otras  toxinas en esos países.  Otros estudios han encontrado un riesgo aumentado en personas que viven en áreas rurales y en aquéllos que trabajan en ciertas profesiones, aunque los estudios hasta la fecha no son concluyentes y no son claras las razones de los riesgos aparentes.
Un claro factor de riesgo para la enfermedad es la edad. La edad promedio de inicio es de 60 años, y la incidencia aumenta significativamente con la edad.  Sin embargo, alrededor del 5 al 10 por ciento de las personas con enfermedad de Parkinson tiene una enfermedad de “inicio temprano” que comienza antes de los 50 años de edad.  Las formas de inicio temprano de la enfermedad generalmente son heredadas, aunque no siempre, y algunas han sido ligadas a mutaciones genéticas específicas.  Las personas con uno o más familiares con la enfermedad tienen un aumento del riesgo de contraer ellos mismos la enfermedad, pero el riesgo total aún es solamente 2 a 5 por ciento a menos que la familia tenga una mutación genética conocida para la enfermedad.  Se estima que entre el 15 y 25 por ciento de las personas con la enfermedad sabe que tiene un pariente con la enfermedad. 
En casos muy raros, los síntomas parkinsonianos pueden aparecer en las personas antes de los 20 años.  Esta enfermedad se llama parkinsonismo juvenil.  Se ve más comúnmente en Japón pero se ha encontrado también en otros países.  Generalmente comienza con distonía y bradicinesia, y los síntomas a menudo mejoran con el medicamento levodopa.  El parkinsonismo juvenil a menudo es hereditario y a veces está ligado con un gen mutado de parkina.


¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad?

Los síntomas tempranos de la enfermedad de Parkinson son tenues y se producen gradualmente. Las personas afectadas pueden sentir temblores leves o tener dificultad para levantarse de una silla.  Pueden notar que hablan muy suavemente o que su escritura  es lenta y parece apretada o pequeña. Pueden perder la pista de una palabra o un pensamiento, o pueden sentirse cansados, irritables, o deprimidos sin una razón aparente. Este período muy temprano puede durar largo tiempo antes de que aparezcan los síntomas más clásicos y obvios.
Los amigos o familiares pueden ser los primeros en notar cambios en alguien con enfermedad de Parkinson temprana. Pueden ver que la cara de la persona no tiene expresión y animación (conocido como "carencia de expresión en la cara") o que la persona no mueve un brazo o una pierna normalmente. También pueden notar que la persona parece rígida, instable o inusualmente lenta.
A medida que evoluciona la enfermedad, el temblor que afecta a la mayoría de los pacientes con Parkinson puede comenzar a interferir con las actividades cotidianas. Los pacientes pueden no ser capaces de sostener firmemente los utensilios o pueden encontrar que el temblor hace que sea difícil leer el periódico. Generalmente el temblor es el síntoma que hace que las personas busquen ayuda médica.
Las personas con Parkinson a menudo desarrollan la llamada marcha parkinsoniana que comprende una tendencia a inclinarse hacia adelante, dar pasos pequeños y rápidos como apurándose hacia adelante (llamada festinación), y balanceo disminuido de los brazos. También pueden tener dificultad para iniciar el movimiento (vacilación del inicio), y pueden detenerse súbitamente al caminar (congelación).
La enfermedad de Parkinson no afecta a todos de la misma manera, y la velocidad de la evolución difiere entre los pacientes.  El temblor es el síntoma principal para algunos pacientes, mientras que para otros, no existe o es muy leve.
Los síntomas de la enfermedad a menudo comienzan de un lado del cuerpo.   Sin embargo, a medida que evoluciona, la enfermedad finalmente afecta ambos lados.  Aún después de que la enfermedad involucra ambos lados del cuerpo, los síntomas a menudo son menos graves en un lado que en el otro. Los cuatro síntomas primarios de la enfermedad de Parkinson son:
  • Temblor. El temblor asociado con la enfermedad tiene una apariencia característica. Típicamente, el temblor toma la forma de un movimiento rítmico hacia adelante y hacia atrás a una velocidad de 4-6 latidos por segundo. Puede involucrar el pulgar y el índice y parecer un temblor como "rodar píldoras".  El temblor a menudo comienza en una mano, aunque a veces se afecta primero un pie o la mandíbula. Es más obvio cuando la mano está en reposo o cuando la persona está bajo estrés.  Por ejemplo, el temblor puede volverse más pronunciado unos segundos después de que las manos descansan sobre una mesa.  El temblor generalmente desaparece durante el sueño o mejora con el movimiento intencional.
  • Rigidez. La rigidez, o resistencia al movimiento, afecta a la mayoría de las personas con enfermedad de Parkinson. Un principio importante del movimiento corporal es que todos los músculos tienen un músculo que se opone. El movimiento es posible no solamente porque un músculo se vuelve más activo sino porque el músculo opuesto se relaja. En la enfermedad de Parkinson, la rigidez sobreviene cuando, en respuesta a señales del cerebro, el delicado equilibrio de los músculos opuestos se perturba. Los músculos permanecen constantemente tensos y contraídos y la persona tiene dolor, o siente rigidez o debilidad. La rigidez se vuelve obvia cuando otra persona trata de mover el brazo del paciente, el cual se moverá solamente  en forma de trinquete o con movimientos cortos y espasmódicos conocidos como rigidez de "rueda dentada".
  • Bradicinesia. La bradicinesia, o el retardo y pérdida del movimiento espontáneo y automático, es particularmente frustrante debido a que puede hacer que las tareas simples sean algo difíciles.  La persona no puede realizar rápidamente movimientos rutinarios. Las actividades, antes realizadas rápida y fácilmente, como asearse y vestirse, pueden tomar varias horas.
  • Inestabilidad postural. La inestabilidad postural, o deterioro del equilibrio, hace que los pacientes se caigan fácilmente.  Las personas afectadas pueden desarrollar una postura encorvada en la cual la cabeza está inclinada y los hombros caídos. 
Un número de otros síntomas puede acompañar a la enfermedad de Parkinson. Algunos son menores; otros no lo son. Muchos pueden tratarse con medicamentos o fisioterapia. Nadie puede predecir qué síntomas afectarán a un paciente individual, y la intensidad de los síntomas varía de una persona a otra.
  • Depresión. Este es un problema común y puede aparecer precozmente en el curso de la enfermedad, aún antes de que se noten otros síntomas. Afortunadamente, la depresión generalmente puede ser tratada con éxito por medio de medicamentos antidepresivos.
  • Cambios emocionales. Algunas personas con Parkinson se vuelven miedosas e inseguras. Tal vez teman no poder sobrellevar nuevas situaciones. Es posible que no deseen viajar, ir a fiestas o socializar con amigos. Algunas pierden su motivación y se vuelven más dependientes de sus familiares. Otras pueden volverse irritables o atípicamente pesimistas. 
  • Dificultad para tragar y masticar. Los músculos usados para tragar podrían funcionar con menor eficiencia en las etapas tardías de la enfermedad. En estos casos, los alimentos y la saliva podrían acumularse en la boca y el fondo de la garganta, lo que podría ocasionar ahogos o babeo. Estos problemas también pueden dificultar la obtención de nutrición adecuada.  Los terapeutas del lenguaje y la palabra, los terapeutas ocupacionales y los dietistas a menudo pueden ayudar con estos problemas.
  • Cambios en el habla. Cerca de la mitad de los pacientes con la enfermedad tiene problemas con el habla. Pueden hablar muy suavemente o con voz monótona, vacilar antes de hablar, arrastrar o repetir las palabras, o hablar demasiado rápido. Un terapeuta del lenguaje puede ser capaz de ayudar a los pacientes a reducir algunos de estos problemas.
  • Problemas urinarios o estreñimiento. En algunos pacientes, pueden producirse problemas con la vejiga y el intestino debido al funcionamiento incorrecto del sistema nervioso autónomo, responsable de la regulación de la actividad del músculo liso. Algunas personas pueden volverse incontinentes, mientras que otras tienen problemas para orinar. En otras, puede producirse estreñimiento debido a que el tracto intestinal funciona con mayor lentitud. El estreñimiento también puede estar causado por la inactividad, comer una dieta inadecuada o beber pocos líquidos. Los medicamentos usados para tratar la enfermedad también contribuyen al estreñimiento.  Puede ser un problema persistente y en casos raros, suficientemente serio como para requerir la hospitalización.
  • Problemas de la piel. En la enfermedad de Parkinson, es habitual que la piel de la cara se vuelva muy aceitosa, particularmente en la frente y en los lados de la nariz. El cuero cabelludo también puede volverse aceitoso, causando caspa. En otros casos, la piel puede volverse muy seca. Estos problemas también son el resultado del funcionamiento incorrecto del sistema nervioso autónomo. Pueden ser útiles los tratamientos estándar para los problemas de la piel. La sudoración excesiva, otro síntoma habitual, generalmente es controlable con medicamentos usados para la enfermedad.
  • Problemas para dormir. Los problemas para dormir habituales en la enfermedad de Parkinson comprenden la dificultad para permanecer dormido por la noche, sueño intranquilo, pesadillas y sueños emotivos y somnolencia o inicio súbito del sueño durante el día.  Los pacientes con Parkinson nunca deben tomar pastillas para dormir de venta libre sin consultar con sus médicos.
  • Demencia u otros problemas cognitivos.  Algunas pero no todas las personas con enfermedad de Parkinson pueden desarrollar problemas de la memoria y pensamiento lento.  En algunos casos, los problemas cognitivos se agravan, llevando a una afección llamada demencia de Parkinson tardíamente en el curso de la enfermedad.  Esta demencia puede afectar la memoria, el juicio social, el lenguaje, el razonamiento, u otras habilidades mentales.  Actualmente no hay manera de detener esta demencia, pero estudios han demostrado que un medicamento llamado rivastigmina puede reducir levemente los síntomas.  El medicamento donepezil también puede reducir los síntomas de conducta en algunas personas con demencia relacionada con Parkinson.
  • Hipotensión ortostática.  La hipotensión ortostática es una caída súbita de la presión arterialque se produce cuando una persona se pone de pie desde una posición acostada.  Puede causar vahídos, mareos y en casos extremos, pérdida del equilibrio o desmayo.  Estudios han sugerido que en la enfermedad de Parkinson, este problema se produce por una pérdida de terminaciones nerviosas en el sistema nervioso simpático que controlan la frecuencia cardíaca y otras funciones automáticas del cuerpo.  Los medicamentos usados para tratar la enfermedad de Parkinson también pueden contribuir a este síntoma.
  • Calambres musculares y distonía.   La rigidez y falta de movimiento normal asociados con la enfermedad de Parkinson a menudo causan calambres musculares, especialmente en las piernas y dedos de los pies.  Los masajes, las elongaciones y aplicar calor pueden ayudar con estos calambres.  La enfermedad también puede asociarse con distonía, contracciones musculares sostenidas que causan posiciones forzadas o retorcidas.  La distonía en el Parkinson a menudo está causada por fluctuaciones en el nivel de dopamina del cuerpo.  Generalmente puede aliviarse o reducirse ajustando los medicamentos de la persona.
  • Dolor.  Muchas personas con enfermedad de Parkinson tienen músculos y articulaciones doloridos debido a la rigidez y a posturas anormales a menudo asociadas con la enfermedad.  El tratamiento con levodopa y otros medicamentos dopaminérgicos a menudo alivia estos dolores hasta cierto punto.  También pueden ayudar ciertos ejercicios.  Las personas con Parkinson también pueden tener dolor debido a la compresión de las raíces nerviosas o los espasmos musculares relacionados con la distonía.  En casos raros, las personas con  Parkinson pueden tener sensaciones punzantes y quemantes inexplicables.  Este tipo de dolor, llamado "dolor central", se origina en el cerebro.  Para tratar este tipo de dolor, pueden usarse medicamentos dopaminérgicos, opiáceos, antidepresivos y otros tipos de medicamentos.
  • Fatiga y pérdida de la energía.  Las demandas inusuales de vivir con la enfermedad de Parkinson a menudo llevan a problemas de fatiga, especialmente al final del día.  La fatiga puede estar asociada con depresión o trastornos del sueño, pero también puede deberse a estrés muscular o hacer demasiada actividad cuando la persona se siente bien.  La fatiga también puede deberse a la acinesia, los problemas para iniciar o realizar un movimiento.  El ejercicio, buenos hábitos del sueño, estar mentalmente activo y no forzar demasiadas actividades en poco tiempo pueden ayudar a aliviar la fatiga.
  • Disfunción sexual.  La enfermedad de Parkinson a menudo causa disfunción eréctil debido a sus efectos sobre las señales nerviosas del cerebro o debido a mala circulación sanguínea.  La depresión relacionada con Parkinson o el uso de antidepresivos también pueden causar deseo sexual disminuido y otros problemas.  A menudo estos problemas son tratables.

sábado, 9 de agosto de 2014

Ataque cardíaco

Cada año, casi un millón de estadounidenses sufren un ataque cardíaco. De hecho, se calcula que cada 34 segundos alguien sufre un ataque cardíaco en los Estados Unidos. En los pacientes que tienen un ataque cardíaco y llegan al hospital rápidamente,  los adelantos logrados en los tratamientos han permitido reducir el número de muertes debidas a ataques cardíacos. En la actualidad, los pacientes que se restablecen tras un ataque al corazón tienen mayores probabilidades que nunca de recuperar su estado de salud anterior.
¿Cuál es la causa de un ataque cardíaco?
enfermedad arterial coronariaMuchos ataques cardíacos o infartos de miocardio (IM) son ocasionados por una obstrucción total de un vaso sanguíneo del corazón denominado «arteria coronaria». La obstrucción de la arteria coronaria impide que llegue sangre rica en oxígeno y nutrientes a una sección del corazón. Si la sangre no puede llegar al músculo cardíaco, éste morirá. Si se obtiene tratamiento médico inmediatamente, puede reducirse el daño, pero si una sección del músculo cardíaco muere, el daño es irreversible.
Los ataques cardíacos pueden ser ocasionados por:
  • Una acumulación de grasa denominada «placa» que obstruye o estrecha significativamente una arteria coronaria. La obstrucción interrumpe el flujo de sangre a la sección del músculo cardíaco alimentado por la arteria.
     
  • Un coágulo sanguíneo que obstruye una arteria estrechada por placa. El coágulo puede originarse en otra parte del organismo y ser transportado por la corriente sanguínea hasta la arteria estrechada. La obstrucción interrumpe el flujo de sangre a la sección del músculo cardíaco alimentado por la arteria.
     
  • Un coágulo que se forma en una zona con placa blanda en el interior de la arteria, porque la placa puede romperse y sangrar. Esta placa, cubierta por una delgada capa fibrosa, se denomina placa vulnerable. Cuando la placa vulnerable se rompe, puede dar lugar a la formación de un coágulo sanguíneo. El coágulo puede obstruir el flujo de sangre a la sección del músculo cardíaco alimentado por la arteria.
     
  • Un espasmo de una arteria coronaria, que es una contracción que estrecha momentáneamente la arteria coronaria. Este estrechamiento dificulta o interrumpe el flujo de sangre a ciertas partes del músculo cardíaco. No se sabe por qué se producen espasmos en las arterias coronarias, pero pueden producirse tanto en las arterias que tienen acumulación de placa como en las que no la tienen.
Los ataques cardíacos se dividen en dos tipos según su gravedad. El tipo más grave de ataque cardíaco se llama «infarto agudo de miocardio con elevación del segmento ST» o IAMEST. En un IAMEST, la arteria coronaria está completamente obstruida por un coágulo sanguíneo, de modo que todo el músculo cardíaco que normalmente recibe sangre de la arteria afectada comienza a morir.
Los médicos pueden determinar si una persona tiene un IAMEST debido a las alteraciones características que se observan en el electrocardiograma (ECG). Una de esas alteraciones es la elevación del segmento ST. Esta elevación indica que se ha lesionado una gran cantidad de músculo cardíaco. El nombre de este tipo de ataque cardíaco se debe a la elevación del segmento ST.
En un «infarto agudo de miocardio sin elevación del segmento ST» o IAMSEST, la arteria coronaria solo está parcialmente obstruida, de modo que solo puede lesionarse una parte del músculo cardíaco regado por la arteria afectada. Un IAMSEST no produce elevación del segmento ST en el electrocardiograma. Por esta razón, a los médicos a veces les cuesta trabajo determinar si una persona tiene un ataque cardíaco o un episodio de angina.¿Cuáles son los síntomas?
El inicio de un ataque cardíaco generalmente se manifiesta con un dolor repentino e intenso en el pecho que los pacientes a menudo describen como una sensación de presión, como si algo les aplastara o estrujara el pecho o como si tuvieran un gran peso sobre él. El dolor puede extenderse al brazo, a la mandíbula, al hombro, a la espalda o al cuello. Otros posibles síntomas son la falta de aliento, la confusión, el mareo, el desvanecimiento, la sudoración o las náuseas de origen desconocido.
No todos presentan los síntomas clásicos. Algunas personas sienten una sensación de ardor, similar a la de una indigestión o a la acidez estomacal, y el dolor puede estar concentrado en una zona pequeña del pecho. Algunos pacientes no sienten síntoma alguno.
Los síntomas de ataque cardíaco en las mujeres pueden ser diferentes de los que presentan los hombres. Muchas mujeres que sufren un ataque cardíaco no lo saben. Las mujeres suelen sentir ardor en la región superior del abdomen y pueden tener mareo, malestar estomacal y sudoración. Como podrían no sentir el típico dolor en la mitad izquierda del pecho, muchas mujeres podrían pasar por alto los síntomas que indican que están sufriendo un ataque al corazón.
Acuda inmediatamente al médico si tiene un dolor extraño en el pecho (más intenso que el de una angina típica) que dure 5 minutos o más. En caso de un ataque cardíaco, es imperativo actuar rápidamente a fin de salvar lo más posible del músculo cardíaco.Síntomas de advertencia de un ataque al corazón
¿Cómo se diagnostica un ataque cardíaco?
Además de hablar con usted y de revisarle el pulso y la presión arterial, el personal de la sala de emergencias generalmente le realizará los siguientes estudios:
  • Un electrocardiograma (ECG) para determinar cuál de las arterias coronarias está obstruida y monitorear su ritmo cardíaco.
     
  • Un análisis de sangre que permite determinar cuánto daño se ha producido, detectando ciertas enzimas que pasan de las células lesionadas del músculo cardíaco a la corriente sanguínea. Las enzimas que se tratan de detectar generalmente son la CK-MB (la banda miocárdica de la enzima creatincinasa), la mioglobina y las troponinas cardíacas T e I, que se vierten en la corriente sanguínea cuando el músculo cardíaco se daña. También podrían tratar de detectarse los niveles de fibrinógeno y proteína C reactiva (PCR) en la corriente sanguínea.
     
  • Una radiografía de tórax para determinar si tiene agrandado el corazón o si hay líquido en los pulmones.
Cuando se haya estabilizado, los médicos pueden indicarle estudios adicionales a fin de determinar cuánto daño ha sufrido el corazón.
  • Una prueba de esfuerzo con talio, un estudio de medicina nuclear, que consiste en inyectar una sustancia radiactiva en la corriente sanguínea para ver cómo circula la sangre por las arterias. Este estudio permite determinar si partes del músculo cardíaco están dañadas o muertas, o si alguna arteria presenta un estrechamiento significativo.
     
  • Una ecocardiografía, que permite determinar si el músculo cardíaco está dañado, estudiando el movimiento de la cavidad inferior izquierda (el ventrículo izquierdo). Una medida que típicamente se toma durante una ecocardiografía es la fracción de eyección ventricular izquierda o FEVIdel corazón. Durante un latido cardíaco, que es una acción de bombeo en dos fases, el corazón se contrae y se relaja. Cuando el corazón se contrae, expulsa (o eyecta) la sangre de los ventrículos. Cuando el corazón se relaja, los ventrículos se llenan de sangre. Por más fuerte que sea la contracción, el corazón nunca eyecta toda la sangre de los ventrículos. La FEVI es el porcentaje de sangre expulsada del ventrículo izquierdo con cada latido. La FEVI en un corazón sano es de entre un 55 y 70 por ciento. La FEVI puede ser menor si el ataque cardíaco ha dañado el músculo cardíaco. La ecocardiografía también se usa para ver si el movimiento de la pared cardíaca ha disminuido (esto se conoce como «hipocinesia»). 
  • Una angiografía coronaria, un estudio que se realiza en un laboratorio de cateterización cardíaca, administrando un leve sedante. Se inyecta un colorante en la corriente sanguínea para producir una radiografía «animada» de la actividad del corazón y el flujo de sangre a través de las válvulas y arterias (lo que se denomina «angiograma»). El angiograma muestra cuántas obstrucciones hay y cuán graves son. Los médicos a menudo realizan este estudio para determinar cuál sería el tratamiento más eficaz.
Desenlaces de un ataque cardíaco
El desenlace de un ataque cardíaco depende de varios factores:
  • Dónde se produce la obstrucción coronaria. Las obstrucciones en el lado izquierdo del corazón son generalmente más peligrosas.
     
  • Si se produjo una alteración del ritmo. Cuando la obstrucción ocasiona además un pulso irregular denominado arritmia, podría producir la muerte súbita. Pueden producirse tanto latidos rápidos (lo que se denomina «taquicardia») como contracciones rápidas y no coordinadas (lo que se denomina «fibrilación ventricular»). La fibrilación ventricular interrumpe el flujo sanguíneo, el cual debe restablecerse rápidamente mediante reanimación cardiopulmonar (RCP) o tratamiento eléctrico (desfibrilación).
     
  • Si el corazón recibe sangre de otra fuente. En algunos casos, el organismo responde a la obstrucción gradual de una arteria dilatando otro vaso que suministra sangre a la misma parte del corazón. Este vaso pasa a ser lo que se denomina una «fuente colateral de irrigación sanguínea». En ese caso, el daño causado por la obstrucción sería más leve.
     
  • La rapidez con que se recibe asistencia. En la mayoría de los casos, si se recibe asistencia médica dentro de una hora de iniciarse el ataque, se limita la pérdida de músculo cardíaco.
¿Qué tratamientos existen?
Los objetivos del tratamiento tras un ataque cardíaco son restablecer el flujo de sangre al músculo cardíaco, normalizar el pulso y darle tiempo al corazón para recuperarse.
El desarrollo de fármacos capaces de disolver coágulos, denominados «agentes trombolíticos», tales como la estreptocinasa, la urocinasa y los activadores del plasminógeno tisular, ha incrementado las tasas de supervivencia en pacientes que han sufrido un ataque al corazón, cuando éstos se administran lo antes posible tras un ataque. El término «trombolisis» significa «disolución de coágulos» y eso es exactamente lo que estos fármacos hacen. En algunos casos, pueden hacerlo en cuestión de minutos. Para que sean más eficaces deben administrarse lo antes posible tras un ataque cardíaco.
La mayoría de los pacientes responden bien a los agentes trombolíticos. Pero si se encuentran en un establecimiento que cuenta con un laboratorio de cateterización cardíaca, es posible que no reciban estos medicamentos capaces de disolver coágulos sino que sean llevados enseguida al laboratorio de cateterización cardíaca, donde se emplean técnicas tales como la angioplastia con balón y la colocación de stents para abrir los vasos sanguíneos. A veces los pacientes que no responden bien a estas intervenciones podrían necesitar un procedimiento adicional de emergencia, tal como un bypass coronario o un procedimiento relacionado.
Los pacientes que han sufrido un ataque cardíaco también podrían recibirantiplaquetarios como la aspirina y diluyentes de la sangre (anticoagulantes) para impedir que se formen coágulos o que éstos aumenten de tamaño. También puede administrarse oxígeno para aumentar la cantidad de oxígeno en la sangre que aún fluye por el corazón. Pueden administrarse analgésicos para reducir el dolor. Algunos pacientes también reciben medicamentos para disminuir la frecuencia cardíaca, dilatar y relajar los vasos sanguíneos y reducir el trabajo del corazón.
El reposo es importante inmediatamente después de un ataque cardíaco. Pero dentro de unos días, el paciente debe levantarse y moverse, caminar unos pasos y hacer otros tipos de ejercicio físico limitado. Los estudios demuestran que el corazón se beneficia con el ejercicio físico, incluso después de un ataque cardíaco.
Aneurismas ventriculares izquierdos
A veces, tras un ataque cardíaco, se forma un aneurisma en el ventrículo izquierdo, que es la cavidad principal de bombeo del corazón. Si se daña una sección de la pared cardíaca tras un ataque al corazón, se forman cicatrices y la pared cardíaca se vuelve más delgada y débil. Esto podría dar lugar a la formación de un aneurisma ventricular. La zona debilitada del aneurisma no funciona bien, lo cual hace que el corazón deba esforzarse más por bombear sangre al resto del cuerpo. Los aneurismas ventriculares pueden ocasionar falta de aliento, dolor en el pecho o un pulso irregular (arritmia). Si un aneurisma ventricular ocasiona una insuficiencia cardíaca congestiva, una insuficiencia ventricular izquierda o una arritmia, el médico podría recomendar cirugía.

sábado, 2 de agosto de 2014

La Fibromialgia

La fibromialgia es un problema de salud muy común que provoca dolor y sensibilidad generalizada (sensible al tacto). El dolor y la sensibilidad tienden a ir y venir, y se sienten en todo el cuerpo. Muy a menudo, las personas que padecen esta enfermedad crónica (a largo plazo) se sienten fatigadas (muy cansadas) y poseen dificultades para dormir. Puede resultar dificultoso diagnosticar la fibromialgia.
Datos Importantes
  • La fibromialgia afecta de dos a cuatro por ciento de la población, en su mayoría mujeres.
  • Los médicos diagnostican la fibromialgia en función de los síntomas más importantes que presenta el paciente (lo que usted siente), ya no sólo en función de la cantidad de puntos sensibles.
  • No existe un estudio específico para detectar esta enfermedad, aun así puede necesitar realizarse exámenes de laboratorio o radiografías para descartar otros problemas de salud.
  • Aunque no existe una cura, los medicamentos pueden aliviar los síntomas.
  • Los pacientes también pueden experimentar mejoras con el cuidado personal adecuado, como por ejemplo al realizar ejercicio y dormir lo suficiente.
¿Qué es la fibromialgia?
La fibromialgia es una enfermedad crónica que causa dolor en todo el cuerpo, entre otros síntomas. Otros síntomas que los pacientes experimentan más a menudo son los siguientes:
  • Sensibilidad al tacto o al presionar que afecta a articulaciones y músculos
  • Fatiga
  • Dificultades para dormir (despertarse con cansancio)
  • Dificultades en la memoria o para pensar con claridad
Algunos pacientes también pueden presentar:
  • Depresión o ansiedad
  • Migraña o cefalea tensional
  • Problemas digestivos: síndrome del intestino irritable (comúnmente denominado IBS, por sus siglas en inglés), enfermedad de reflujo gastroesofágico (a menudo referida como GERD, por sus siglas en inglés)
  • Vejiga irritable o hiperactiva
  • Dolor pélvico
  • Trastorno temporomandibular, a menudo denominado TMJ (un conjunto de síntomas que incluyen dolor en el rostro o la mandíbula, chasquidos en la mandíbula y zumbido en los oídos)
Los síntomas de la fibromialgia y las dificultades que conlleva pueden variar en intensidad, y experimentarán altibajos con el paso del tiempo. Algunas veces, el estrés empeora los síntomas.

¿Qué causa la fibromialgia?
Las causas de la fibromyalgia no son claras. Varían según la persona. La fibromialgia puede ser hereditaria. Probablemente, existan ciertos genes que causen que las personas sean más propensas a padecer fibromialgia y otros problemas de salud que conlleva dicha enfermedad. Sin embargo, los genes por sí solos no son la causa de la fibromialgia.
Generalmente existen algunos factores desencadenantes que causan la fibromialgia. Pueden ser problemas en la columna vertebral, artritis, lesiones, u otro tipo de estrés físico. El estrés emocional también puede causar la enfermedad. El resultado es un cambio en la forma en que el cuerpo se "comunica" con la médula espinal y el cerebro. Los niveles de sustancias químicas del cerebro y  las proteínas pueden variar. La persona con fibromialgia siente como si el "control de volumen" se encontrase demasiado alto en los centros de procesamiento del dolor del cerebro.

¿Quiénes padecen la fibromialgia?La fibromialgia es más común en las mujeres, aunque también la pueden padecer los hombres. Generalmente comienza en la edad adulta media, pero puede generarse en la adolescencia y en la edad avanzada. Los niños más pequeños también pueden desarrollar dolor corporal generalizado y fatiga.
Usted posee mayor riesgo de fibromialgia si tiene una enfermedad reumática (es decir, un problema de salud que afecte a las articulaciones, músculos y huesos). Esto incluye osteoartritis, lupus, artritis reumatoide o la espondilitis anquilosante.

¿Cómo se diagnostica la fibromialgia?
El médico se basará en sus síntomas para diagnosticar la fibromialgia. Los médicos pueden determinar que usted tiene sensibilidad al presionar o que posee cierta cantidad de puntos del cuerpo sensibles antes de diagnosticar la fibromialgia, pero no están obligados a hacer el diagnóstico (véase el recuadro). Un examen físico puede ser útil para detectar la sensibilidad y para descartar otras causas de dolor muscular.
No hay exámenes específicos (tales como radiografías o análisis de sangre) para diagnosticar esta enfermedad. Sin embargo, podrá necesitar realizarse exámenes para descartar otros problemas de salud que puedan confundirse con la fibromialgia.
Dado que el dolor generalizado es la característica principal de la fibromialgia, los proveedores de atención médica le pedirán que describa el dolor que siente. Esto podría ayudar a distinguir entre la fibromialgia y otras enfermedades con síntomas similares. Por ejemplo, el hipotiroidismo (la glándula tiroides poco activa) y la polimialgia reumática en ocasiones pueden ser muy similares a la fibromialgia.  Sin embargo, algunos análisis de sangre pueden confirmar si tiene o no alguna de estas enfermedades. En ocasiones, la fibromialgia se confunde con la artritis reumatoide o el lupus. Aunque, una vez más, hay una diferencia en los síntomas, resultados físicos y análisis de sangre que ayudarán a su proveedor de atención médica a detectar estos problemas de salud. A diferencia de la fibromialgia, las enfermedades reumáticas causan inflamación en las articulaciones y los tejidos.

Criterios Necesarios para el Diagnóstico de la Fibromialgia
  1. Dolor y síntomas experimentados durante la semana anterior, basado en el total de:
    Cantidad de zonas doloridas de 19 partes del cuerpo
    Más un nivel de severidad de estos síntomas:
  2. Fatiga
  3. Despertar con cansancio
  4. Problemas cognitivos (de memoria o del pensamiento)
Más un número de otros síntomas físicos generales
  1. Síntomas que permanecen tres meses como mínimo en un nivel similar
 
  1. No hay otro problema de salud que podría explicar el dolor y otros síntomas
 
Fuente: Colegio Estadounidense de Reumatología, 2010
¿Cómo se trata la fibromialgia?
No hay cura para la fibromialgia. Sin embargo, los síntomas pueden ser tratados con medicamentos y tratamientos no farmacológicos. Generalmente, los mejores resultados se logran mediante el uso de varios tipos de tratamientos.
Medicamentos. La Administración de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos ha aprobado tres medicamentos para el tratamiento de la fibromialgia.  Entre ellos existen dos fármacos que modifican algunas de las sustancias químicas del cerebro (serotonina y norepinefrina) que ayudan a controlar los niveles de dolor: la duloxetina (Cymbalta) y el milnacipran (Savella). Medicamentos más antiguos que afectan a estas mismas sustancias químicas del cerebro también se pueden utilizar para tratar la fibromialgia. Dichos medicamentos incluyen la amitriptilina (Elavil), la ciclobenzaprina (Flexeril) o la venlafaxina (Effexor). Los efectos secundarios varían según el medicamento. Consulte con su médico acerca de los riesgos y beneficios de sus medicamentos.
Otro medicamento aprobado para tratar la fibromialgia es la pregabalina (Lyrica). La pregabalina y otro medicamento, la gabapentina (Neurontin), trabajan bloqueando de la hiperactividad de las células nerviosas que transmiten el dolor. Estos medicamentos pueden causar mareos, somnolencia, hinchazón y aumento de peso.
Aunque no se recomienda como primer tratamiento, el tramadol (Ultram) puede ser utilizado para aliviar el dolor que causa la fibromialgia. Este analgésico es un narcótico opioide. Los médicos no recomiendan el uso de otros opioides para tratar la fibromialgia. Esto no se debe a un temor en la dependencia. Sino que, en realidad, las evidencias indican que estas drogas no son de gran ayuda para la mayoría de las personas que padecen fibromialgia. De hecho, pueden causar mayor sensibilidad al dolor o provocar que el dolor perdure.
En algunos casos, el dolor generado por la fibromialgia puede incrementar con el uso de medicamentos de venta libre como el acetaminofeno (Tylenol) o medicamentos antiinflamatorios no esteroides (comúnmente llamados AINE) como el ibuprofeno (Advil, Motrin) o naproxeno (Aleve, Anaprox). Sin embargo, estos medicamentos en general se enfocan en los factores que desencadenan el dolor, en lugar de la enfermedad en sí. De ese modo, se consideran más útiles para las personas que sufren el dolor debido a otras causas, como por ejemplo la artritis.
Para los problemas de sueño, algunos de los medicamentos utilizados para tratar el dolor también incrementan el sueño. Estos incluyen la ciclobenzaprina (Flexeril), la amitriptilina (Elavil), la gabapentina (Neurontin) o la pregabalina (Lyrica). No se recomienda que los pacientes con fibromialgia tomen medicamentos para dormir, como por ejemplo el zolpidem (Ambien) o las benzodiazepinas.
Otros Tratamientos. Las personas que padecen fibromialgia no deben tratarse con fármacos, así como cualquier medicamento que los médicos sugieran. Las investigaciones muestran que terapias corporales moderadas como el Tai Chi y el yoga pueden aliviar los síntomas de la fibromialgia.
La terapia cognitivo-conductual (un tipo de terapia que se enfoca en el cambio de comportamiento y el pensamiento positivo) puede ayudar a redefinir las creencias con respecto a la enfermedad. Además, al adquirir habilidades para atenuar los síntomas, se puede cambiar la respuesta de comportamiento al dolor.
Otras terapias complementarias y alternativas (a veces denominadas CAM o medicina integradora), como la acupuntura, la quiropráctica y la terapia de masajes, puede ser útil para controlar los síntomas de la fibromialgia. Sin embargo, muchos de estos tratamientos no han sido bien probados en pacientes con fibromialgia.
Convivir con fibromialgia
A pesar de la gran cantidad de opciones para tratarse, el cuidado del paciente es esencial para mejorar los síntomas y la función diaria. Conjuntamente con el tratamiento médico, los hábitos saludables diarios pueden disminuir el dolor, mejorar la calidad del sueño, disminuir la fatiga y ayuda a lidiar mejor con la fibromialgia.
Estos son algunos consejos de cuidado personal.
  • Tómese un tiempo para relajarse cada día. Los ejercicios de respiración profunda y la meditación ayudan a reducir el estrés que pueden provocar los síntomas.
  • Seguir un patrón regular al dormir. Acostarse y despertarse a la misma hora diariamente. Dormir lo suficiente le permite a su cuerpo recuperarse, tanto física como mentalmente. También, evitar siestas durante el día y limitar la ingesta de cafeína, que pueden interrumpir el sueño durante la noche. La nicotina es un estimulante, por lo cual los pacientes con fibromialgia y problemas de sueño deberían dejar de fumar.
  • Realice ejercicio regularmente. Esta es una parte fundamental del tratamiento de la fibromialgia. Aunque al comienzo puede ser dificultoso, el ejercicio regular reduce a menudo los síntomas de dolor y fatiga. Los pacientes deben hacer caso al dicho "Comenzar de a poco, ir de a poco". Lentamente, implementar el ejercicio en su rutina diaria. Por ejemplo, subir las escaleras en lugar de tomar el ascensor o estacionar más alejado de la tienda. Después de un tiempo, realizar más actividad física. Añadir algunas caminatas, natación, aeróbic acuático y/o ejercicios de estiramiento. Lleva tiempo crear una rutina cómoda. ¡Solo manténgase en movimiento, activo y no se rinda!
  • Edúquese a usted mismo. Organizaciones reconocidas a nivel nacional como la Arthritis Foundation y la Asociación Nacional de Fibromialgia de los Estados Unidos son grandes fuentes de información. Comparta esta información con familiares, amigos y compañeros de trabajo.
Puntos a tener en cuenta
  • Mirar hacia adelante, no hacia atrás. Concéntrese en lo que tiene que hacer para mejorar, no en cuál fue la causa de su enfermedad.
  • A medida que sus síntomas disminuyen con el tratamiento, comience a aumentar su actividad. Empiece a hacer las cosas que dejó de hacer por causa del dolor y otros síntomas.
  • Con el tratamiento adecuado y el cuidado personal, puede mejorar y vivir una vida normal.
El papel del reumatólogo
La fibromialgia no es un tipo de artritis (enfermedad de las articulaciones). Esto no causa inflamación o daño a las articulaciones, músculos u otros tejidos. Sin embargo, debido a que la fibromialgia puede causar dolor crónico y fatiga similar a la artritis, algunas personas pueden creer que se trate de una enfermedad reumática. Como consecuencia, generalmente un reumatólogo detecta esta enfermedad (y descarta otras enfermedades reumáticas). Su médico de cabecera puede proporcionarle todos los cuidados y el tratamiento adecuado que necesita para la fibromialgia.

Para encontrar un reumatólogo
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Para obtener mayor información
El Colegio Estadounidense de Reumatología (ACR, por sus siglas en inglés) compiló esta lista con el fin de brindarle un punto de partida para que realice investigaciones adicionales por su cuenta. El ACR no respalda ni mantiene estos sitios web, ni tampoco es responsable de la información o las declaraciones allí publicadas. Siempre la mejor opción es consultar con su reumatólogo para obtener mayor información antes de tomar decisiones sobre su tratamiento.