sábado, 26 de julio de 2014

Apnea obstructiva del sueño


La apnea obstructiva del sueño (AOS) es un trastorno del sueño que afecta a más de 18 millones de estadounidenses, y muchos de ellos ni siquiera saben que lo padecen. Los que sufren de AOS dejan de respirar mientras duermen, a veces por más de un minuto y tanto como 60 veces por noche.
¿Cuál es la causa de la AOS?
Los médicos creen que la AOS es causada por el tejido suave y carnoso del fondo de la garganta (denominado «velo del paladar»). Mientras estamos despiertos, los músculos alrededor del velo del paladar mantienen abierta la vía respiratoria. Pero al dormir, esos músculos comienzan a relajarse. En quienes tienen AOS, los músculos se relajan a tal punto que el tejido del velo del paladar se colapsa y obstruye la vía respiratoria.
Si se obstruye la vía respiratoria, la respiración se enlentece o se detiene por completo. Cuando esto sucede, la reacción natural del cuerpo es despertarnos, típicamente con un fuerte ronquido o jadeo. A continuación, uno se duerme otra vez rápidamente y, en la mañana, probablemente no recuerde haberse despertado durante la noche. Como la AOS puede producirse muchas veces en una noche, es probable que nunca se alcancen las fases de sueño profundo que el cuerpo y el cerebro necesitan para sentirse verdaderamente descansados.
¿Cuáles son los factores de riesgo de la AOS?
El sobrepeso y la obesidad son los principales factores de riesgo de la AOS. La mayor edad también es un factor de riesgo. Además, los hombres tienen un mayor riesgo de AOS que las mujeres, pero el riesgo en las mujeres parece aumentar después de la menopausia. Otros factores que pueden causar la AOS incluyen:  
  • Nariz tapada (congestión nasal)
  • Síndrome de Marfan
  • Tiroides hipoactiva (lo que se denomina «hipotiroidismo»)
  • Síndrome de Down
  • Consumo de alcohol
  • Pastillas para dormir
  • Hábito de fumar
  • Inflamación de amígdalas y vegetaciones
  • Cuello grande o grueso
  • Diabetes
  • Antecedentes familiares
¿Qué relación hay entre la AOS y los problemas cardíacos?
Aún no se entiende bien la relación entre la AOS y la enfermedad arterial coronaria (EAC), el ataque cardíaco y el ataque cerebral. Los médicos no saben si la gente con AOS tiene un mayor riesgo de padecer estos problemas de salud, o si su AOS y sus problemas cardíacos son causados por otros factores de riesgo, tales como la obesidad.  
La apnea obstructiva del sueño también es muy común en pacientes coninsuficiencia cardíaca. En los pacientes con IC, la AOS puede empeorar la enfermedad debido al esfuerzo al que se ve expuesto el corazón durante el sueño. 
La gente con AOS típicamente tiene también presión arterial alta (hipertensión). Los médicos no saben por qué estas enfermedades podrían estar vinculadas, pero muchos pacientes que controlan su AOS también observan pequeñas disminuciones en la presión arterial. 
Los médicos además han descubierto que algunos pacientes que han sufrido unataque cardíaco reciente tienen un mayor riesgo de AOS. Debido a esta relación, algunos médicos ahora recomiendan que los pacientes que han sufrido un ataque al corazón se realicen estudios de detección de la AOS.
Las personas con AOS también tienen una probabilidad mucho mayor de padecer ritmos cardíacos anormales (arritmias).
¿Cuáles son los signos y síntomas de la AOS?
Hay muchos signos y síntomas de AOS. El signo más común es el ronquido, pero no todos los que roncan tienen AOS. Los siguientes son otros signos y síntomas de la AOS: 
  • Sentirse muy cansado durante el día
  • Despertarse durante la noche con falta de aliento
  • Despertarse en la mañana con dolor de cabeza, la boca seca o dolor de garganta
  • Ser despertado por la pareja por haber dejado de respirar
  • Tener que orinar muchas veces durante la noche
  • No poder dormirse, o no poder permanecer dormido toda la noche (insomnio)  
Como no permite dormir lo suficiente, la AOS puede aumentar el riesgo de accidentes automovilísticos y laborales. El no dormir lo suficiente también ha sido vinculado a la pérdida de la memoria, la depresión y la disfunción eréctil.
¿Cómo se diagnostica la AOS?
Si el médico sospecha que usted tiene AOS, éste lo enviará a un centro de trastornos del sueño, donde posiblemente deba pasar la noche. Los siguientes son algunos de los estudios que los médicos podrían realizarle durante la noche: 
  • Polisomnografía, estudio en el que se emplean aparatos para monitorizar el funcionamiento del corazón, los pulmones y el cerebro, la respiración y los movimientos de los brazos y las piernas mientras duerme.
  • Oximetría nocturna, estudio que mide la cantidad de oxígeno en la sangre mientras duerme.  
En algunos casos, el médico puede suministrar unidades portátiles que permiten realizarse pruebas en casa. El médico puede además enviarlo a un otorrinolaringólogo para descartar otros problemas de la nariz o la garganta.
¿Cómo se trata la AOS?
Existen muchos tratamientos para la AOS, entre ellos los cambios en el estilo de vida, los tratamientos nocturnos y los tratamientos quirúrgicos.  
Cambios en el estilo de vida
Si la AOS es leve, hay muchos cambios que puede hacer en su estilo de vida. 
  • Adelgace. Incluso las reducciones de peso leves han demostrado ser beneficiosas en pacientes con AOS.
  • Evite el alcohol y las pastillas para dormir, que relajan los músculos del fondo de la garganta.
  • Duerma de costado. Cuando duerme boca arriba el velo del paladar se desliza al fondo de la garganta. Hay almohadas y recursos especiales para ayudarlo a permanecer de costado durante la noche. Incluso algo tan simple como una pelota de tenis colocada en la espalda de la camisa del pijama puede evitar que se dé vuelta durante la noche y termine acostado boca arriba.
  • Utilice un aerosol nasal de solución salina antes de acostarse. Los aerosoles de solución salina son los mejores, porque no contienen medicamentos.   
Tratamientos nocturnosSi los cambios en el estilo de vida no dan resultado, el médico puede recomendarle tratamientos más avanzados.
  • Dispositivos orales o aparatos bucales para uso nocturno. Estos dispositivos están diseñados para mantener abierta la garganta mientras duerme. La mayoría de estos dispositivos avanzan la mandíbula (se denominan «dispositivos de avance mandibular») o mantienen la lengua en una posición diferente (se denominan «retenedores linguales»). El médico lo enviará a un dentista, quien podrá hacerle un aparato bucal a su medida. Es posible que tenga que probar diferentes tipos de aparatos bucales hasta encontrar el más eficaz para usted.
  • Presión positiva continua en la vía aérea (CPAP), que se recomienda generalmente para casos más serios de AOS. Con la CPAP, hay que dormir con una mascarilla sobre la nariz. Una máquina envía un flujo constante de aire presurizado por la mascarilla. Este flujo es mayor del que normalmente respiraría durante la noche, y es lo suficientemente fuerte como para mantener abierta la vía respiratoria. Este método es muy eficaz en el tratamiento de la AOS.
  • Presión positiva de dos niveles en la vía aérea (BiPAP),que es otro tipo de CPAP. A algunos pacientes les cuesta espirar contra el flujo de aire presurizado que la máquina envía por la mascarilla. Las máquinas CPAP de dos niveles pueden detectar cuando los pacientes inspiran y espiran, y pueden reducir la presión del flujo de aire por la mascarilla cuando los pacientes espiran. El médico podría recomendarle una máquina de dos niveles si tiene otros trastornos de la respiración.
Tratamientos quirúrgicos
Los tratamientos quirúrgicos de la AOS pueden incluir desde la extirpación de tejido hasta las operaciones de mandíbula y los implantes en el velo del paladar. En algunos pacientes, la extirpación de las amígdalas o la corrección de un tabique desviado en la nariz es suficiente para curar la AOS.
  • Extirpación de tejido (uvulopalatofaringoplastia o UPFP). En este procedimiento, los médicos extirpan tejido del fondo de la boca y la parte superior de la garganta.
  • Cirugía de la mandíbula (avance mandibular). En este procedimiento, los médicos mueven la mandíbula hacia adelante para dejar un espacio más grande detrás de la lengua y el velo del paladar.
  • Traqueostomía. Este procedimiento sólo se realiza si los otros tratamientos no dan resultado y la AOS es potencialmente mortal. En este procedimiento, los cirujanos colocan un tubo por una incisión en el cuello. Durante el día, el tubo permanece cubierto y se respira por la nariz, de manera normal. Por la noche, se descubre el tubo para dejar entrar y salir el aire directamente de los pulmones.
  • Implantes. Un procedimiento denominado Pillar en inglés o «restauración palatina», es un tratamiento de mínimo acceso para la AOS leve o moderada. El procedimiento consiste en implantar tres barras pequeñas de poliéster tejido en el velo del paladar. Las barras actúan como un armazón para dar rigidez al velo del paladar y evitar que se colapse en la vía respiratoria.

sábado, 19 de julio de 2014

Presión arterial alta (hipertensión arterial)

La hipertensión arterial, el término médico para la presión arterial alta, es conocida como «la muerte silenciosa». Más de 76 millones de estadounidenses sufren de hipertensión y por lo menos 16 millones de ellos ni siquiera lo saben. Sin tratamiento, la presión arterial alta aumenta apreciablemente el riesgo de un ataque al corazón o un accidente cerebrovascular (o ataque cerebral).
El corazón bombea sangre a través de una red de arterias, venas y capilares. La sangre en movimiento empuja contra las paredes de las arterias y esta fuerza se mide como presión arterial.
La presión arterial alta es ocasionada por un estrechamiento de unas arterias muy pequeñas denominadas «arteriolas» que regulan el flujo sanguíneo en el organismo. A medida que estas arteriolas se estrechan (o contraen), el corazón tiene que esforzarse más por bombear la sangre a través de un espacio más reducido, y la presión dentro de los vasos sanguíneos aumenta.
La hipertensión puede afectar a la salud de cuatro maneras principales:
  • Endurecimiento de las arterias. La presión dentro de las arterias puede aumentar el grosor de los músculos que tapizan las paredes de las arterias. Este aumento del grosor hace más estrechas las arterias. Si un coágulo de sangre obstruye el flujo sanguíneo al corazón o al cerebro, puede producir un ataque al corazón o un accidente cerebrovascular.
     
  • Agrandamiento del corazón. La hipertensión obliga al corazón a trabajar con más intensidad. Como todo músculo muy usado, el corazón aumenta de tamaño. Cuanto más grande es el corazón, menos capaz es de mantener el flujo sanguíneo adecuado. Cuando esto sucede, uno se siente débil y cansado y no puede hacer ejercicio ni realizar actividades físicas. El corazón ha comenzado a fallar ante el esfuerzo. Sin tratamiento, lainsuficiencia cardíaca seguirá empeorando.
     
  • Daño renal. La hipertensión prolongada puede dañar los riñones si las arterias que los riegan se ven afectadas.
     
  • Daño ocular. En los diabéticos, la hipertensión puede generar rupturas en los pequeños capilares de la retina del ojo, ocasionando derrames. Este problema se denomina «retinopatía» y puede causar ceguera.
¿Qué factores causan hipertensión?
Alrededor del 90 al 95 por ciento de todos los casos de presión arterial alta constituyen lo que se denomina hipertensión primaria o esencial. Esto significa que se desconoce la verdadera causa de la presión arterial alta, pero existen diversos factores relacionados con la enfermedad. El riesgo de sufrir de hipertensión es mayor si la persona:
  • Tiene antecedentes familiares de hipertensión.
  • Es afroamericana. Los afroamericanos tienen una mayor incidencia de hipertensión arterial que los blancos, y la enfermedad suele aparecer a menor edad y ser más grave.
  • Es hombre. En las mujeres el riesgo es mayor después de los 55 años.
  • Tiene más de 60 años. Los vasos sanguíneos se debilitan con los años y pierden su elasticidad.
  • Se enfrenta a niveles altos de estrés. Según algunos estudios, el estrés, la ira, la hostilidad y otras características de la personalidad contribuyen a la hipertensión, pero los resultados no han sido siempre uniformes. Los factores emocionales muy probablemente contribuyan al riesgo de ciertas personas que presentan otros factores de riesgo de hipertensión.
  • Sufre de sobrepeso u obesidad.
  • Usa productos de tabaco. El cigarrillo daña los vasos sanguíneos.
  • Usa anticonceptivos orales. Las mujeres que fuman y usan anticonceptivos orales aumentan considerablemente su riesgo.
  • Lleva una alimentación alta en grasas saturadas.
  • Lleva una alimentación alta en sodio (sal).
  • Bebe más de una cantidad moderada de alcohol. Según los expertos, el consumo moderado es un promedio de una o dos bebidas por día para los hombres y de una bebida por día para las mujeres. Una bebida se define como 1,5 onzas líquidas (44 ml) de bebidas espirituosas de una graduación alcohólica de 40° (80 proof) (p. ej. whisky americano o escocés, vodka, ginebra, etc.), 1 onza líquida (30 ml) de bebidas espirituosas de una graduación alcohólica de 50° (100 proof), 4 onzas líquidas (118 ml) de vino o 12 onzas líquidas (355 ml) de cerveza.
  • Es físicamente inactiva.
  • Es diabética.
Los investigadores también han descubierto un gen que parece estar vinculado a la hipertensión. El hecho de tener el gen no significa que una persona o sus hijos definitivamente sufrirán de presión arterial alta. Pero significa que tendrán una mayor probabilidad de padecerla, por lo cual es importante que se controlen la presión arterial con regularidad.
El 5 a 10 por ciento restante de los pacientes con presión arterial alta sufren de lo que se denomina hipertensión secundaria. Esto significa que la presión arterial alta es causada por otra enfermedad o afección. Muchos casos de hipertensión secundaria son ocasionados por trastornos renales. Los siguientes son otros factores que pueden causar hipertensión secundaria:
  • Alteraciones de las glándulas paratiroides.
  • Acromegalia, que es cuando la glándula pituitaria produce un exceso de hormona del crecimiento.
  • Tumores en las glándulas suprarrenales o pituitaria.
  • Reacciones a medicamentos recetados para otros problemas médicos.
  • Embarazo.
¿Cuáles son los síntomas de hipertensión?
La mayoría de las personas que sufren de hipertensión generalmente no presentan síntomas. En algunos casos, pueden sentirse palpitaciones en la cabeza o el pecho, mareos y otros síntomas físicos. Cuando no hay síntomas de advertencia, la enfermedad puede pasar desapercibida durante muchos años.
¿Cómo se diagnostica la hipertensión?
Para saber si se sufre de hipertensión es necesario consultar al médico. Debe realizarse un examen médico general que incluya una evaluación de los antecedentes familiares. El médico tomará varias lecturas de presión arterial por medio de un instrumento denominado «esfigmomanómetro» y realizará algunos estudios de rutina.
El médico también puede utilizar un aparato denominado «oftalmoscopio» para examinar los vasos sanguíneos de los ojos y determinar si ha habido algún engrosamiento, estrechamiento o ruptura, lo cual puede ser un indicio de presión arterial alta. Empleará además un estetoscopio para escuchar el sonido del corazón y del flujo sanguíneo por las arterias. En algunos casos puede ser necesario realizar una radiografía de tórax y un electrocardiograma.
Lecturas de presión arterial
Las lecturas de presión arterial miden las dos partes de la presión: la presión sistólica y la presión diastólica. La presión sistólica es la fuerza del flujo sanguíneo por una arteria al latir el corazón. La presión diastólica es la fuerza del flujo sanguíneo dentro de los vasos sanguíneos cuando el corazón descansa entre un latido y otro.
Una lectura de presión arterial mide tanto la fuerza sistólica como la diastólica, anotándose la sistólica en primer lugar. Las cifras indican la presión en unidades de milímetros de mercurio (mm Hg), es decir, la altura a la cual la presión dentro de las arterias podría elevar una columna de mercurio. Por ejemplo, una lectura de 120/80 mm Hg significa que la presión sistólica es de 120 mm Hg y la diastólica es de 80 mm Hg.
La mayoría de los médicos no hacen un diagnóstico definitivo de hipertensión hasta no haber medido la presión arterial varias veces (un mínimo de 2 lecturas en 3 días diferentes). Algunos médicos les piden a sus pacientes que utilicen un aparato portátil que mide la presión arterial durante varios días seguidos. Este aparato puede ayudar al médico a determinar si un paciente sufre verdaderamente de hipertensión o sólo de lo que se denomina «hipertensión de consultorio». La hipertensión de consultorio es cuando la presión arterial de un paciente se eleva durante una visita al médico pero no en circunstancias normales. Aunque los médicos no entienden exactamente qué causa la hipertensión de consultorio, la ansiedad y el estrés posiblemente sean factores contribuyentes.
¿Con qué frecuencia debe controlarse la presión arterial?
Los adultos deben controlarse la presión arterial por lo menos una vez por año. Muchos supermercados y farmacias ofrecen dispositivos automáticos que los clientes pueden utilizar gratuitamente cuando quieran. Sin embargo, debe tenerse presente que estos dispositivos pueden no brindar una lectura precisa.
Las farmacias, tiendas y otros locales venden monitores para medirse la presión arterial en el hogar. Sin embargo, estos dispositivos tampoco miden siempre con precisión. La lectura obtenida con el monitor personal debe compararse siempre con aquella obtenida con el aparato del médico, para asegurar que sean iguales. Recuerde que toda cifra superior a la normal es motivo de consultar al médico, quien podrá hablar con usted sobre el mejor plan de acción.
¿Qué cifra es demasiado elevada?
Según las nuevas pautas publicadas por el Instituto Nacional de los Pulmones, el Corazón y la Sangre de los Estados Unidos (NHLBI) en el año 2003, una lectura inferior a 120/80 mm Hg ahora se considera presión arterial normal. Una presión arterial de entre 120/80 y 139/89 (que antes se consideraba normal) ahora se clasifica dentro de una categoría denominada "prehipertensión". Según el NHLBI, aproximadamente 45 millones de estadounidenses estarían comprendidos en esta categoría, lo cual significa que tienen el doble de riesgo de sufrir presión arterial alta en el futuro.
Tabla de clasificación de presión arterial
Categoría
Sistólica (mm Hg)
Diastólica (mm Hg)
Normal
Inferior a 120
Inferior a 80
Prehipertensión
120-139
80-89

Hipertensión  
Grado 1
140-159
90-99
Grado 2
160 o más
100 o más
Adaptada de The Seventh Report on the Joint National Committee on Prevention, Detection, Evaluation, and Treatment of High Blood Pressure (JNCT), Publicación NIH N.°  03-5233, mayo 2003.
La tabla de clasificación se basa en adultos mayores de 18 años que no toman medicamentos para la hipertensión ni están gravemente enfermos. Si las cifras de presión sistólica y diastólica correspondieran a diferentes clasificaciones, deberá seleccionarse la categoría superior para clasificar la presión arterial de la persona.
¿Cómo se trata la hipertensión?
El primer plan de acción generalmente implica una modificación del estilo de vida, especialmente para personas prehipertensivas.
  • Llevar una alimentación baja en grasas y sal.
  • Reducir el peso excesivo.
  • Comenzar un programa de ejercicio físico regular.
  • Aprender a controlar el estrés.
  • Dejar de fumar.
  • Moderar o suprimir el consumo de alcohol. Recuerde que un consumo moderado es un promedio de una o dos bebidas por día para los hombres y de una bebida por día para las mujeres.
  • Controlar la apnea obstructiva del sueño (AOS), si la padece. Muchos pacientes que controlan su AOS también observan pequeñas disminuciones en la presión arterial.
Si estos cambios no ayudan a controlar la presión arterial dentro de 3 a 6 meses, la enfermedad puede tratarse con medicamentos. Los diuréticos ayudan a eliminar agua y sodio del organismo. Los inhibidores de la ECA bloquean la enzima que eleva la presión arterial. Otros tipos de medicamentos, como losbetabloqueantes, los bloqueantes cálcicos y otros vasodilatadores, tienen efectos diferentes, pero en general ayudan a relajar y dilatar los vasos sanguíneos y a reducir la presión dentro de ellos.

sábado, 12 de julio de 2014

Informacion De La Enfermedad Del Alzheimer

Diez (10) posibles señales de la enfermedad de Alzheimer:
·         Olvida frecuentemente hechos recientes y no puede recordar lo olvidado.
·         Se le hace difícil llevar a cabo tareas de rutina.
·         Se le olvidan las palabras, o usa palabras incorrectas para expresarse.
·         Se desorienta y no sabe dónde está, ni cómo llegó al lugar.
·         Lleva a cabo reacciones irracionales, que demuestran poco o falta de juicio.
·         Se le olvida para qué son los objetos y cómo utilizarlos.
·         Guarda objetos en lugares absurdos.
·         Muestra cambios dramáticos de humor o conducta.
·         Muestra cambios dramáticos de personalidad.
·         Muestra falta de iniciativa extrema para desempeñar acciones simples.

¿Qué causa la enfermedad de Alzheimer?
 Hasta ahora no se ha encontrado causa, ni cura.  Algunas de las teorías más comunes son: que es causada por un virus, undefecto genético, o por una falla en el sistema inmunológico.  Investigaciones realizadas muestran que los cambios más frecuentes atribuidos al Alzheimer ocurren en la capa exterior del cerebro, en donde con frecuencia hay acumulación de estructuras anormales.  También se encuentran allí terminaciones de nervios que se han degenerado y que interrumpen el paso de las señales entre células cerebrales.

¿Qué debo hacer cuando mi familiar con Alzheimer abandona la casa, el centro, el establecimiento u otro lugar?
Es muy común que las personas con Alzheimer se desorienten.  Cuando esto ocurra no reaccione a la ligera.  Camine tras él o ella, no grite, no lo agarre.  Trate de adelantarse dos o tres pasos al frente, de modo que pueda mirarlo a los ojos y entonces, usando una voz tranquila y en tonos bajos, háblele para que lo convenza de regresar con usted.

¿Qué debo hacer cuando mi familiar con Alzheimer presenta una conducta sexual inapropiada?
 Trate de no mostrar su enfado o coraje con el  paciente, no importa lo que él o ella haga. Tranquilamente, dirija a la persona con la enfermedad a un lugar privado, como por ejemplo, su habitación.  No le llame la atención, ya que esto es un proceso normal en las personas que padecen esta enfermedad.  Si la situación ocurre en cualquier otro lugar, ya sea en un centro, institución u hospital, el personal a cargo de él (ella) debe distraerlo(a) y llevarle a otro lugar.  Nunca le debe llamar la atención de manera inapropiada.

¿Qué debo hacer cuando ocurran reacciones fuertes con el paciente?
 Si la persona con Alzheimer se pone muy difícil, inquieta u hostil, déjela sola alrededor de cinco (5)  minutos.  Respire profundamente  y regrese donde el paciente.  Puede continuar haciendo lo que estaba previsto hacer ya que, por lo general, ellos olvidan rápido los incidentes.  No discuta y no devuelva el golpe.  Consiga contacto visual, no lo toque.  Si continúa hostil, échele un vistazo al ambiente, tal vez esté ocurriendo algo que le moleste (volumen alto de un radio, televisor, niños gritando).  Los colores brillantes en las paredes no son convenientes para los pacientes con Alzheimer.  Utilice colores tranquilos como el blanco, crema y pastel.  No debe preocuparse si el paciente da vueltas en la casa; es normal bajo su condición.  Sabemos que esa persona no hubiera reaccionado de la misma manera si estuviera consciente.  Mantengamos su dignidad y respeto.

¿Cómo debemos hablarle a una persona con la enfermedad de Alzheimer?
 Es importante utilizar un tono de voz bajo y agradable.  Si utilizamos un tono de voz alto, puede crear al paciente intranquilidad.  Debe tomar en cuenta que demasiadas palabras a la vez, agregan confusión a un mundo ya confuso.  Las posibilidades de que una persona con esta enfermedad se muestre hostil o agresiva dependerán del trato que reciba de su familiar o del cuidador.

¿Se puede comunicar una persona con la enfermedad de Alzheimer?
La comunicación dependerá de la etapa en que se encuentre la persona.  En las primeras etapas de la enfermedad (leve y moderada), la persona aún puede comunicarse.  Es probable que su vocabulario haya disminuido y tenga usted que ayudar a completar las oraciones.  No pierda la paciencia.  Si la persona con la enfermedad no completa la oración o la frase, no lo corrija y déjela que siga con la idea que quiere expresar.

Diagnóstico
Debido a que existen más de 50 enfermedades que pueden causar demencia o que tienen síntomas similares a la enfermedad de Alzheimer, se requiere efectuar una evaluación médica cuidadosa para eliminar otras causas de diagnóstico clínico.  Si el diagnóstico se efectúa durante las etapas tempranas de la enfermedad, la persona puede estar en condiciones de comprender el proceso de la enfermedad y con la ayuda de los miembros de la familia, efectuar planes adecuados para su propia atención.

Toma de decisiones
Es aconsejable establecer un proceso de planificación realista que incluya la identificación de fuentes de atención médica y otros servicios de apoyo, así como las disposiciones de índole financiera y legal.  Las decisiones relacionadas con el tipo de atención que la persona con la enfermedad debe recibir, por lo general, están basadas en los valores y las creencias individuales.  Esto incluye la selección de la persona o familiar que brindará la atención o la persona o familiar de apoyo encargada de la toma de decisiones.

Tratamiento
A pesar de que las causas de la enfermedad de Alzheimer incluyen aspectos bio-psicosociales  y no existe aún la cura, las investigaciones en este campo continúan de forma muy intensa.  A través de los esfuerzos realizados por los investigadores a nivel mundial, se ha comenzado a descifrar alguno de los misterios de esta enfermedad.  Dependiendo de la progresión de la enfermedad y de los síntomas que le acompañen, posiblemente sea necesario efectuar cambios en la medicación, los horarios y la administración de las medicinas. La administración segura y precisa de la medicación es de particular importancia para la persona que padece esta enfermedad. Las opciones de tratamiento deben discutirse con el médico.  La enfermedad del Alzheimer es un trastorno degenerativo-progresivo e irreversible del cerebro que afecta la memoria, el raciocinio, y el comportamiento. Su gravedad se puede caracterizar de leve, moderada y severa.  Las personas pasan por estas etapas a diferentes ritmos, y los síntomas de una etapa se repiten.

Etapas en la enfermedad del Alzheimer
Primera (I) Etapa: Leve
·         Dura aproximadamente de dos (2) a cuatro (4) años.
·         Es común que las personas repitan las cosas, pierdan artículos, como por ejemplo: las llaves, reloj, libros, etc.
·         Les cuesta trabajo nombrar objetos comunes tales como: cuchara, lápiz, libretas, etc.
·         Se pierden con facilidad.
·         Presentan cambios de personalidad.  Un cambio de personalidad típico es la pasividad o la agresividad.
·         Pierden el interés por actividades que antes disfrutaban.
Segunda (II) Etapa: Moderada
·         Dura aproximadamente de dos (2) a diez (10) años.
·         Empeora la función mental, alteraciones de conducta.
·         Se muestras más confundido, deambula, discute, sufre alucinaciones o delirios.
Tercera (III) Etapa: Severa
·         Dura aproximadamente de uno (1) a tres (3) años.
·         Los pacientes no pueden funcionar independientemente en ningún nivel.
·         No pueden usar ni comprender el lenguaje.
·         No reconocen a sus familiares y/o amigos.
·         Por lo general, en esta etapa de la enfermedad se encuentran postrados y encamados.
·         Muchos son susceptibles a otras enfermedades tales como: desnutrición, infecciones y pulmonías.

Estilo de vida cambiante
A medida que la enfermedad de Alzheimer progresa, el paciente dependerá cada vez más de la persona que lo atiende, aún para realizar tareas básicas.  Posiblemente, la persona encargada de la atención de la persona con la enfermedad, deba evaluar periódicamente las actividades aceptables para éste(a), a medida que acentúe su incapacidad.

 Información a terceros
A pesar de que es difícil compartir la noticia de que una persona allegada padece la enfermedad de Alzheimer, en muchas instancias puede ser beneficioso.  Aquellas personas que deben conocer el estado de la persona con Alzheimer incluyen: los miembros de la familia, los vecinos, la policía y otras personas con quien tanto usted, como la persona con la enfermedad mantienen un contacto regular. 

La enfermedad de Alzheimer y la familia
Los encargados de la atención de la persona enferma llevan una carga muy pesada que puede crear estrés emocional, físico, social y económico.  La atención a una persona que padece la enfermedad de Alzheimer puede requerir sacrificios, cambios en prioridades y en los roles que cumplen otros miembros de la familia.  Muchas de estas dificultades pueden superarse o su impacto puede disminuir, obteniendo mayor información sobre la enfermedad de Alzheimer y sobre los servicios disponibles a sus familiares.  Con relación a esto, muchas familias y las personas encargadas de la atención de la persona con la enfermedad han encontrado gran ayuda en los Grupos de Apoyo.

El Hogar o una Institución
Una persona con la enfermedad de Alzheimer puede ser atendida en el hogar, siempre que exista un equilibrio saludable entre la atención que se le brinde y las demás responsabilidades de su cuidador encargado de su atención.  Es importante  que la persona que lo atiende preste atención a salud, pues de ellos dependerá que pueda ofrecerle a la persona con la enfermedad de Alzheimer, un cuidado adecuado.  Es posible que, eventualmente, persona encargada de la atención del paciente no pueda manejarlo, aún con apoyo adicional.  Ante tal circunstancia, deberá considerar instituciones de cuidado prolongado que provean una atención profesional e ideal.

martes, 8 de julio de 2014

¿Que es la diabetes?

La diabetes mellitus (DM) es un conjunto de trastornos metabólicos, que comparten la característica común de presentar concentraciones elevadas de glucosa en la sangre (hiperglicemia) de manera persistente o crónica. La American Diabetes Association, clasifica la diabetes mellitus en 3 tipos: la diabetes mellitus tipo 1, en la que existe una destrucción total de las células , lo que conlleva una deficiencia absoluta de insulina; la diabetes mellitus tipo 2 o no insulinodependiente, generada como consecuencia de un defecto progresivo en la secreción de insulina, así como el antecedente de resistencia periférica a la misma; la diabetes gestacional, la cual es diagnosticada durante el embarazo; y otros tipos de diabetes ocasionados por causas diferentes. La causan varios trastornos, siendo el principal la baja producción de la hormona insulina, secretada por las células βde los Islotes de Langerhans del páncreas endocrino, o por su inadecuado uso por parte del cuerpo, que repercutirá en el metabolismo de los hidratos de carbonolípidos y proteínas. La diabetes mellitus y su comorbilidad constituyen una importante causa de preocupación en salud pública.
Los síntomas principales de la diabetes mellitus son emisión excesiva de orina (poliuria), aumento anormal de la necesidad de comer (polifagia), incremento de la sed (polidipsia), y pérdida de peso sin razón aparente. En ocasiones se toma como referencia estos tres síntomas (poliuria, polifagia y polidipsia o regla de las 3 P) para poder sospechar diabetes tipo 2 ya que en su mayoría son los más comunes en la población. La Organización Mundial de la Salud reconoce tres formas de diabetes mellitus: tipo 1tipo 2 y diabetes gestacional (ocurre durante el embarazo), cada una con diferentes causas y con distinta incidencia.
Para el año 2000, se estimó que alrededor de 171 millones de personas eran diabéticas en el mundo y que llegarán a 370 millones en 2030. Este padecimiento causa diversas complicaciones, dañando frecuentemente a ojosriñonesnervios y vasos sanguíneos. Sus complicaciones agudas (hipoglucemia, cetoacidosis, coma hiperosmolar no cetósico) son consecuencia de un control inadecuado de la enfermedad mientras sus complicaciones crónicas (cardiovasculares, nefropatías, retinopatías, neuropatías y daños microvasculares) son consecuencia del progreso de la enfermedad. El Día Mundial de la Diabetes se conmemora el 14 de noviembre.
Según datos de la OMS, es una de las 10 principales causas de muerte en el mundo.

Los pacientes con Diabetes tipo 1 forman parte de los “Grupos de riesgo” que obligan a la evaluación exhaustiva de la presencia de una posible Enfermedad Celíaca asociada subyacente. La Enfermedad Celíaca no se trata de una enfermedad digestiva sino autoinmune multisistémica, por lo que la evaluación completa en busca de una posible Enfermedad Celíaca es de gran importancia para lograr una mejor evolución de los pacientes y para la prevención de complicaciones futuras.                   La diabetes mellitus era ya conocida antes de la era cristiana. En el papiro de Ebers descubierto enEgipto y que data al siglo XV a. C., ya se describen síntomas que parecen corresponder a la diabetes. Fue Areteo de Capadocia quien, en el siglo II de la era cristiana, le dio a esta afección el nombre de diabetes, que significa en griego correr a través, refiriéndose al signo más llamativo que es la eliminación exagerada de agua por el riñón, expresando que el agua entraba y salía del organismo del diabético sin fijarse en él.
La diabetes viene ya desde muchos años, esta presentaba síntomas como orina frecuente, sed constante, hambre excesiva, entre muchos otros.
En el siglo II Galeno también se refirió a la diabetes. En los siglos posteriores no se encuentran en los escritos médicos referencias a esta enfermedad hasta que, en el siglo XI, Avicena habla con clara precisión de esta afección en su famoso Canon de medicina. Tras un largo intervalo fue Thomas Willisquien hizo una descripción magistral de la diabetes, quedando desde entonces reconocida por susintomatología como entidad clínica. Fue él quien, refiriéndose al sabor dulce de la orina, le dio el nombre de diabetes mellitus (sabor a miel).
En 1775 Dopson identificó la presencia de glucosa en la orina. Frank, en esa época también, clasificó la diabetes en dos tipos: diabetes mellitus (o diabetes vera), y diabetes insípida (porque esta última no presentaba la orina dulce). La primera observación necrópsica en un diabético fue realizada por Cawley y publicada en el “London Medical Journal” en 1788. Casi en la misma época el inglés John Rollo atribuyó la dolencia a una causa gástrica y consiguió mejorías notables con un régimen rico en proteínas y grasas y limitado en hidratos de carbono. Los primeros trabajos experimentales relacionados con el metabolismo de los glúcidos fueron realizados por Claude Bernard quien descubrió, en 1848, el glucógeno hepático y provocó la aparición de glucosa en la orina excitando los centros bulbares.
En la segunda mitad del siglo XIX el gran clínico francés Bouchardat señaló la importancia de la obesidad y de la vida sedentaria en el origen de la diabetes y marcó las normas para el tratamiento dietético, basándolo en la restricción de los glúcidos y en el bajo valor calórico de la dieta. Los trabajos clínicos y anatomopatológicos adquirieron gran importancia a fines del siglo pasado, en manos de FrerichsCantaniNaunynLanceraux, etc. y culminaron con las experiencias de pancreatectomía en el perro, realizadas por Josef von Mering y Oskar Minkowski en 1889. La búsqueda de la presunta hormona producida por las células descritas en el páncreas, en 1869, porLangerhans, se inició de inmediato. HedonGleyLaguesse y Sabolev estuvieron muy cerca del ansiado triunfo, pero éste correspondió, en 1921, a los jóvenes canadienses Banting y Charles Best, quienes consiguieron aislar la insulina y demostrar su efecto hipoglucemiante. Este descubrimiento significó una de las más grandes conquistas médicas del siglo XX, porque transformó el porvenir y la vida de los diabéticos y abrió amplios horizontes en el campo experimental y biológico para el estudio de la diabetes y del metabolismo de los glúcidos.